jueves 20 de agosto de 2026
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Trenes de carga: Sturzenegger apuesta al boom minero y energético

El ministro de Desregulación destacó el esquema de concesión y acceso abierto a las vías y vinculó su potencial con el crecimiento de la minería y la energía.
jueves 20 de agosto de 2026

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió el proceso de licitación y concesión de Belgrano Cargas y sostuvo que existen condiciones económicas que podrían favorecer el desarrollo del transporte ferroviario de cargas en Argentina.

A través de una publicación en sus redes sociales, Sturzenegger planteó que durante años se cuestionó que una parte importante de la carga de la economía argentina se movilizara por camión en lugar de hacerlo por ferrocarril.

Según el funcionario, el Gobierno de Javier Milei busca avanzar sobre esa situación mediante el proceso de concesionamiento de Belgrano Cargas.

El proceso de privatización fue autorizado por el Gobierno nacional y contempla la concesión de vías e inmuebles vinculados a las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza.

Uno de los principales argumentos planteados por Sturzenegger es que el escenario productivo argentino está generando nuevas necesidades de transporte.

El ministro sostuvo que el crecimiento de la energía y la minería puede generar un volumen de cargas que requiera una mayor utilización del ferrocarril.

En su análisis, esa demanda potencial constituye uno de los factores que podrían hacer atractiva la concesión para los operadores privados.

Sturzenegger vinculó además este escenario con las reformas implementadas por el Gobierno, entre ellas las modificaciones regulatorias relacionadas con la exportación de hidrocarburos y el marco para la actividad minera.

La lógica planteada por el funcionario es que diferentes medidas económicas y regulatorias pueden complementarse y generar condiciones para el desarrollo de nuevas inversiones y, consecuentemente, mayor demanda de infraestructura ferroviaria.

Qué implica la concesión de Belgrano Cargas

El proceso no supone simplemente transferir la propiedad de las vías ferroviarias a operadores privados.

De acuerdo con la normativa vigente, Belgrano Cargas y Logística fue declarada sujeta a privatización, mientras que el esquema diseñado por el Gobierno contempla una separación de actividades y bienes. El Estado mantiene la propiedad de las vías y los terrenos, mientras que determinadas instalaciones e infraestructura pueden ser concesionadas.

El Decreto 67/2025 autorizó la privatización total de Belgrano Cargas mediante una desintegración vertical, que contempla diferentes mecanismos para el material rodante, las vías, inmuebles y talleres ferroviarios.

La estrategia oficial también prevé que parte del material rodante pueda incorporarse a los procesos de concesión de las vías.

El acceso abierto como diferencia frente al modelo de los 90

Otro de los puntos centrales destacados por Sturzenegger es el sistema de open access o acceso abierto.

El objetivo es que la infraestructura ferroviaria pueda ser utilizada por distintos operadores de carga bajo condiciones establecidas, en lugar de quedar exclusivamente al servicio de una única empresa.

El ministro comparó este mecanismo con una ruta en la que distintos transportistas pueden circular mediante el pago de un peaje.

Según su argumento, este sistema busca evitar una situación similar a la que, en su opinión, se produjo con algunas concesiones ferroviarias de la década de 1990, cuando un operador podía utilizar la infraestructura principalmente para sus propias cargas sin desarrollar suficientemente el transporte de terceros.

La Ley 27.132 establece principios vinculados con el acceso abierto a la infraestructura ferroviaria, un aspecto que el Gobierno busca incorporar al nuevo esquema.

Para Sturzenegger, el acceso abierto también podría funcionar como un mecanismo para mantener controlados los costos de los operadores.

La posibilidad de que diferentes empresas utilicen la misma infraestructura permitiría, según el planteo oficial, ampliar las oportunidades para transportar cargas y evitar que la concesión quede atada exclusivamente al negocio de una compañía.

El esquema busca así combinar inversión privada en infraestructura y operación con reglas que permitan la participación de diferentes actores del mercado.

El Gobierno busca avanzar sin esperar a que la empresa sea rentable

Otro de los aspectos que el ministro reivindicó fue la decisión de avanzar con el proceso sin esperar que la empresa estatal alcance previamente un nivel determinado de rentabilidad.

Sturzenegger cuestionó lo que denominó el planteo de "dejar que la empresa sea rentable antes de privatizarla".

Según su interpretación, establecer esa condición puede convertirse en un obstáculo que termine demorando indefinidamente cualquier transformación.

El Gobierno, en cambio, busca que la reorganización y la incorporación de capital e inversión se produzcan dentro del propio proceso de concesión.

Un proceso que requiere relevamientos e inversiones

El ministro también respondió a las críticas vinculadas con la velocidad del proceso y remarcó que detrás de la licitación existe un trabajo técnico que no siempre resulta visible.

Entre las tareas mencionó inventarios, revisión de contratos, relevamiento de infraestructura y definición de inversiones necesarias y opcionales.

La documentación oficial confirma que el proceso contempla tareas de inventario y diagnóstico del material rodante, además del relevamiento de las vías, inmuebles y talleres que serán objeto de los distintos procesos de concesión.

El Gobierno sostiene que estas tareas son necesarias para establecer las condiciones de los futuros contratos y determinar qué inversiones deberá afrontar cada concesionario.

Qué pasará con el material rodante

El material rodante constituye otro de los componentes del proceso de privatización.

En abril de 2026, el Gobierno estableció mediante el Decreto 282/2026 que el material rodante que se incluya en los contratos de concesión podrá ser vendido dentro de esos procesos y que los recursos obtenidos tendrán como destino el financiamiento de obras ferroviarias.

La norma también instruyó a la Secretaría de Transporte a identificar en los pliegos de las concesiones de las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza qué material rodante será incluido.

De esta manera, la estrategia oficial busca vincular la disposición de los trenes existentes con el financiamiento de la infraestructura que continuará bajo titularidad estatal.

El desafío de recuperar protagonismo para el tren

La discusión sobre Belgrano Cargas se inscribe en un debate más amplio sobre el sistema de transporte argentino y el peso que tienen los camiones frente al ferrocarril.

El Gobierno considera que un mayor uso del tren podría resultar estratégico para sectores que necesitan transportar grandes volúmenes de productos hacia los centros industriales, puertos y mercados de exportación.

En particular, el crecimiento de actividades vinculadas con la minería y la energía podría incrementar la demanda de servicios ferroviarios de carga.

Para que ese potencial se concrete, sin embargo, será necesario que las concesiones estén acompañadas por inversiones suficientes en vías, material rodante y mantenimiento.

El propio proceso oficial contempla que los recursos derivados de la venta de material rodante puedan destinarse al financiamiento de obras sobre las vías concesionadas.

Una reforma que busca cambiar el modelo ferroviario

La licitación de Belgrano Cargas representa uno de los componentes de la transformación que el Gobierno de Milei impulsa sobre el sistema ferroviario de cargas.

El esquema combina concesiones privadas, acceso abierto, separación de actividades e inversiones en infraestructura, mientras el Estado conserva la propiedad de las vías y terrenos.

El desafío será determinar si ese modelo logra atraer inversiones, mejorar la infraestructura y, fundamentalmente, aumentar el volumen de cargas transportadas por tren.

Para Sturzenegger, el contexto productivo actual ofrece una oportunidad que no estaba disponible años atrás: una mayor demanda potencial derivada de la expansión de sectores como la minería y la energía.

La apuesta oficial es que esa nueva demanda, combinada con un sistema ferroviario bajo reglas de acceso abierto, permita transformar al tren en un actor más relevante dentro de la logística argentina.