viernes 28 de agosto de 2026
Publicidad

Fracasó la negociación por el salario mínimo y habrá decreto

Empresarios y sindicatos no lograron acordar una actualización del salario mínimo. La CGT reclamó una suba y cuestionó la falta de diálogo.
viernes 28 de agosto de 2026

La negociación por el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) volvió a fracasar este viernes, luego de que las centrales sindicales y el sector empresario no lograran acercar posiciones sobre el nuevo valor.

Ante la falta de consenso, el Gobierno nacional deberá definir nuevamente por decreto la evolución del salario mínimo, tal como ocurrió en anteriores oportunidades. La reunión plenaria del Consejo del Salario quedó sin quórum después de que la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores decidieran retirarse del encuentro.

El Salario Mínimo, Vital y Móvil se encuentra en $376.600 mensuales para los trabajadores mensualizados. En el caso de los trabajadores jornalizados, el valor vigente es de $1.883 por hora.

La discusión de este viernes debía avanzar sobre una nueva actualización, pero las diferencias entre las partes impidieron alcanzar un entendimiento. Con el fracaso de la negociación, será nuevamente el Poder Ejecutivo el encargado de establecer mediante una norma la evolución del ingreso mínimo que deben percibir los trabajadores alcanzados por este régimen.

La CGT reclamó elevar el salario mínimo a más de $911.000

La CGT sostuvo que el actual valor del salario mínimo quedó cada vez más alejado de las necesidades de las familias trabajadoras y planteó una actualización significativamente mayor.

En un comunicado difundido este viernes, la central sindical reclamó que el salario mínimo no sea inferior a $911.202 y que alcance $993.300 en diciembre de 2026.

Para la organización, esos valores deberían permitir recuperar parte del poder adquisitivo perdido y evitar que el SMVM se consolide como un ingreso insuficiente para cubrir las necesidades básicas.

Bajo el título “Sin diálogo real no hay acuerdo posible”, la CGT cuestionó el desarrollo de la negociación y reclamó una discusión presencial entre trabajadores, empleadores y representantes del Estado.

La central sindical sostuvo que existe una creciente distancia entre el salario mínimo y los ingresos que necesitan las familias trabajadoras para afrontar sus gastos. En ese sentido, afirmó que “el salario no puede ser un ingreso de pobreza” y reclamó que la discusión permita alcanzar una remuneración compatible con una vida digna.

La CGT cuestionó especialmente la modalidad de la convocatoria y consideró insuficiente el funcionamiento del Consejo del Salario. La central reclamó que las Comisiones de Empleo, Productividad, Formación Profesional y Salario funcionen de manera presencial y puedan debatir previamente las propuestas antes de llegar a una instancia plenaria.

Según planteó, no existe una justificación para mantener una modalidad virtual en una discusión que impacta directamente sobre los ingresos de millones de trabajadores.

Críticas al Gobierno nacional

La CGT también cuestionó el rol asumido por el Gobierno durante la negociación y apuntó particularmente contra la ausencia del titular de la Secretaría de Trabajo en la convocatoria.

Para la organización sindical, esa situación constituye una señal sobre la importancia que el Poder Ejecutivo le asigna al proceso de diálogo social.

La central sostuvo que una convocatoria formal no alcanza para garantizar una negociación efectiva y reclamó una instancia real de intercambio, discusión y búsqueda de consensos.

El reclamo por la pérdida del poder adquisitivo

Uno de los principales argumentos planteados por la CGT está relacionado con la pérdida de poder adquisitivo del salario mínimo. Según el documento difundido por la central, la brecha entre el SMVM y los ingresos necesarios para afrontar las necesidades básicas de una familia trabajadora se profundizó durante los últimos años.

La organización sindical cuestionó además las propuestas empresariales que, según afirmó, implican incrementos considerados insuficientes frente a la evolución del costo de vida. Para la CGT, el salario mínimo debería funcionar como una referencia capaz de garantizar condiciones de vida dignas y no convertirse en un ingreso asociado a la pobreza.

La central sindical también recordó que durante este año planteó sus cuestionamientos ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el marco de la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo.

Según expresó en su comunicado, la organización internacional instó al Gobierno argentino a adoptar medidas para garantizar un diálogo social efectivo.

En esa línea, la CGT remarcó que el diálogo tripartito —entre trabajadores, empleadores y Estado— no debería limitarse al cumplimiento formal de una convocatoria, sino que tendría que incluir una verdadera negociación entre las partes.

El Gobierno volverá a definir el aumento por decreto

Con el fracaso de la reunión y la falta de quórum, el proceso de actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil volverá a quedar en manos del Poder Ejecutivo.

La situación representa un nuevo fracaso de las negociaciones dentro del Consejo del Salario y deja pendiente la definición del próximo incremento.

El monto que finalmente establezca el Gobierno tendrá impacto no solamente sobre los trabajadores alcanzados directamente por el SMVM, sino también sobre distintos valores y prestaciones que utilizan este ingreso como referencia.

La central sindical aclaró que su decisión de retirarse de la reunión no implica renunciar al diálogo. Por el contrario, sostuvo que continuará reclamando una instancia de negociación que permita discutir propuestas concretas para mejorar los ingresos de los trabajadores.

En su documento, la CGT insistió en la necesidad de recuperar el poder adquisitivo y de avanzar hacia un modelo basado en producción, desarrollo y trabajo.

El conflicto, planteó la central, debe ser transitado y resuelto mediante mecanismos de diálogo que permitan alcanzar acuerdos entre sectores con intereses diferentes.

Mientras tanto, el salario mínimo vigente permanece en $376.600 mensuales, a la espera de que el Gobierno nacional determine por decreto los próximos valores.