martes 08 de septiembre de 2026
Publicidad

María Alicia Guerra destacó el inicio del Consejo de Personas Mayores en Mar del Plata

La integrante de la Multisectorial de Jubilados y Pensionados valoró la primera reunión y planteó los principales problemas que atraviesan los adultos mayores.
martes 08 de septiembre de 2026

La primera reunión del Consejo Local de Promoción y Protección de Derechos de las Personas Mayores de Mar del Plata y Batán marcó el inicio de un nuevo espacio institucional para la participación de jubilados, pensionados, centros de jubilados, asociaciones y organizaciones vinculadas con la tercera edad.

El encuentro se realizó ayer en el recinto de sesiones del Honorable Concejo Deliberante (HCD) y contó con una importante participación de representantes de distintos sectores. En diálogo con Radio Brisas, María Alicia Guerra, integrante de la Multisectorial de Jubilados y Pensionados de General Pueyrredon, destacó la convocatoria y explicó los objetivos que tendrá el Consejo.

Guerra consideró que la jornada tuvo un “alto interés” por la presencia de personas provenientes de distintos ámbitos, tanto políticos como sociales, además de representantes de centros de jubilados y otras asociaciones que trabajan cotidianamente por los derechos de las personas mayores.

Durante la entrevista, Guerra contó que la iniciativa para crear este espacio comenzó a gestarse antes de la conformación de la Multisectorial de Jubilados y Pensionados. Según explicó, fue ella misma quien comenzó a elaborar el proyecto y posteriormente lo presentó ante distintos concejales para avanzar en su tratamiento institucional.

Con el paso del tiempo, la propuesta incorporó modificaciones y finalmente encontró acompañamiento dentro del Concejo Deliberante. En ese proceso, destacó especialmente el rol del concejal Diego García, quien tomó la iniciativa y trabajó para impulsar su aprobación.

La primera reunión realizada ayer tuvo, principalmente, un carácter informativo y organizativo, con el objetivo de explicar cómo funcionará el Consejo, cuáles serán sus autoridades y de qué manera podrán incorporarse los distintos sectores interesados.

Comisiones para abordar problemáticas específicas

Uno de los aspectos que Guerra considera más importantes es la posibilidad de que el Consejo pueda organizar grupos o comisiones de trabajo por temas. De esta manera, cuestiones como salud, transporte, medicación, servicios públicos, recreación y otras problemáticas específicas podrían ser abordadas por grupos de personas que compartan las mismas preocupaciones.

La intención es que esas discusiones no queden solamente en el intercambio entre vecinos, sino que puedan adquirir una dimensión institucional y convertirse en propuestas destinadas a los distintos organismos municipales.

Durante la entrevista, Guerra planteó que la situación de muchos jubilados y pensionados atraviesa diferentes dimensiones y que el debate no puede quedar reducido exclusivamente a la cobertura de PAMI.

Uno de los problemas señalados fue la creciente digitalización de los trámites y servicios públicos. La dirigente explicó que la implementación de aplicaciones y sistemas digitales para solicitar turnos puede convertirse en una dificultad para algunas personas mayores que no cuentan con teléfonos adecuados, computadoras o conocimientos suficientes para utilizarlos.

“No solamente hay que tener un teléfono o una computadora que pueda servir a esos fines, sino también saber manejarla”, explicó.

La necesidad de mantener alternativas presenciales

Guerra sostuvo que, además de facilitar las herramientas digitales, es necesario conservar otras vías de atención y contacto personal.

Según planteó, una persona puede encontrarse con dificultades para ingresar a una página, descargar una aplicación, completar un trámite o incluso interpretar correctamente la información proporcionada por un organismo.

Por eso, consideró fundamental mantener espacios donde los adultos mayores puedan hablar directamente con una persona, explicar su situación y recibir orientación.

La problemática, sostuvo, adquiere especial gravedad cuando se trata de cuestiones vinculadas con la salud o con servicios de emergencia.

Jubilaciones, servicios y dificultades para llegar a fin de mes

Otro de los ejes centrales de la entrevista fue la situación económica de los jubilados. Guerra cuestionó el poder adquisitivo de quienes perciben los ingresos más bajos y señaló que muchos adultos mayores deben endeudarse para poder afrontar gastos básicos.

A esto se suma el incremento de las tarifas de servicios públicos, especialmente electricidad y gas, que según explicó genera dificultades para numerosos hogares.

“Son todas dificultades y hay muy pocas facilidades”, resumió al referirse al escenario que enfrentan muchos jubilados. También remarcó que las necesidades no son idénticas para todos los adultos mayores y consideró importante que el Consejo pueda reunir a personas con distintas realidades económicas para construir una mirada amplia sobre el envejecimiento.

El transporte público fue otro de los problemas mencionados durante la entrevista. Guerra señaló que las dificultades para trasladarse afectan no solamente a los jubilados, sino a la población en general, y que esta situación también repercute directamente en la posibilidad de participar de actividades sociales.

Para una persona mayor, tener que tomar un colectivo para llegar a un centro de jubilados puede transformarse en una barrera cuando existen problemas de frecuencia, comodidad, accesibilidad o condiciones climáticas adversas.

Esto tiene consecuencias que van más allá de la movilidad: también puede limitar el derecho a la recreación, al encuentro social y a mantener vínculos con otras personas.

Los centros de jubilados como espacios de encuentro

Guerra destacó el rol de los centros de jubilados y las actividades que se desarrollan en ellos.

Mencionó, entre otras propuestas, talleres de canto, ritmos latinos, memoria y capacitación para utilizar Internet y teléfonos celulares.

Sin embargo, señaló que para que esas iniciativas puedan sostenerse es necesario que los adultos mayores tengan condiciones que les permitan trasladarse hasta esos espacios.

También advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesan algunas instituciones y la reducción de recursos disponibles para mantener determinadas actividades.

Uno de los conceptos que Guerra buscó instalar durante la entrevista fue que las políticas destinadas a las personas mayores no deberían limitarse a resolver situaciones de emergencia. También deben contemplar el derecho a la recreación, al ocio, a la cultura y a la vida social.

En ese sentido, puso como ejemplo actividades tan sencillas como ir al cine, encontrarse con amigos, participar de un centro de jubilados o compartir una salida familiar.

“También el jubilado tiene derecho a la recreación”, sostuvo.

La idea es que el envejecimiento no sea abordado únicamente desde las necesidades sanitarias o económicas, sino desde una perspectiva integral que contemple autonomía, participación, vínculos y calidad de vida.

En esta oportunidad, Guerra explicó que una de las expectativas respecto del nuevo Consejo es que permita reunir a personas que tengan problemáticas similares, analizarlas y buscar respuestas desde una perspectiva institucional.

El espacio podrá dialogar con integrantes de distintos organismos municipales y acercar propuestas vinculadas específicamente con las necesidades de las personas mayores.

La intención es que las inquietudes surgidas en las reuniones puedan convertirse posteriormente en proyectos, normas o políticas públicas municipales.

Si bien el Consejo no funciona como un órgano legislativo con capacidad para imponer decisiones, su importancia radica en generar un canal formal de participación y diálogo con las autoridades. La integrante de la Multisectorial invitó a las personas mayores y a las organizaciones que trabajan con este sector a acercarse y participar.

La propuesta es que quienes tengan una problemática particular puedan plantearla y, cuando sea posible, encontrar a otras personas atravesando situaciones similares para trabajar conjuntamente.

Para Guerra, la organización es una condición fundamental para que las demandas puedan ser escuchadas y transformadas en propuestas concretas. “Necesitamos reunirnos y organizarnos”, resumió.

Cuándo volverá a reunirse el Consejo

De acuerdo con lo explicado durante la entrevista, las reuniones se realizarán el primer lunes de cada mes en el recinto del Concejo Deliberante.

Además, quienes quieran formar parte institucionalmente del Consejo deberán registrarse y se irá informando la conformación de los distintos espacios de trabajo.

Para Guerra, el desafío que comienza ahora es transformar la importante participación registrada en la primera jornada en un trabajo sostenido, organizado y colectivo.

La puesta en marcha del Consejo Local de Promoción y Protección de Derechos de las Personas Mayores abre así una nueva instancia para que los adultos mayores de Mar del Plata y Batán puedan participar en el debate sobre las políticas que los afectan directamente y aportar su experiencia en la construcción de una ciudad más accesible e inclusiva.