domingo 04 de octubre de 2026
Publicidad

La Base Naval Mar del Plata celebra sus primeros cien años de vida

El enclave estratégico de la Armada Argentina nació el 5 de octubre de 1926 con la promulgación de la Ley Nº11.378 de Renovación del Material Naval.
domingo 04 de octubre de 2026

Este lunes 5 de octubre se celebra el primer centenario de la Base Naval Mar del Plata. Bajo la órbita de la Armada Argentina, constituye un territorio clave para la defensa nacional y el entrenamiento continuo de quienes la ejercen.

El 5 de octubre de 1926, a instancias del almirante Manuel Domecq García, por entonces ministro de Guerra y Marina, se promulgó la Ley Nº11.378 de Renovación del Material Naval que, entre otras grandes obras para la defensa de la patria, autorizaba la compra de los primeros submarinos de la historia y establecía la creación de una infraestructura vital en las tierras aledañas al puerto de Mar del Plata. Así nació la Base Naval Mar del Plata, un enclave estratégico que cumple cien años.

No obstante, sus antecedentes datan de un par de décadas antes. Ya en 1909 se plasmó en leyes la necesidad de un puerto comercial para el embarco de la producción agropecuaria y la explotación de la pesca de la zona, cuya inauguración para pequeñas embarcaciones y para operar en el antepuerto se realizó en febrero de 1913. Para ese momento había presencia de buques de la Escuadra Naval que operaban en la zona.

Luego de varios estudios y proyectos, se desarrolló el Puerto de Mar del Plata, reservándose una zona dentro de su configuración y trazado para la instalación de un puerto militar.

Paralelamente, por Orden General del Ministerio de Marina, “con el fin de propender al desarrollo y progreso del litoral marítimo y fluvial de la Nación; establecer centros de recursos que atiendan a la seguridad y protección de las poblaciones costaneras en los casos de requerirlo sus autoridades; como así también para proteger y auxiliar a buques de mar o embarcaciones de cabotaje en los accidentes o siniestros marítimos”, se dividió el territorio en Regiones Navales, tras lo cual se estableció el Apostadero de la Primera Región en el Puerto de Mar del Plata, para estación de torpederos y submarinos.

En simultáneo, se estaban llevando a cabo estudios por parte de la Aviación Naval para establecer una base aeronáutica en terrenos del futuro puerto militar, ya que aeronaves de la Armada Argentina operaban en lo que se convertiría en la Base Naval Mar del Plata. Por caso, en diciembre de 1919, el teniente de fragata Marcos Zar utilizó la dársena de hidroaviones amerizando con su Macchi 9 para una escala técnica del vuelo entre Puerto Belgrano y Buenos Aires.

Vinculado también con la actividad aeronaval, en 1923 se construyó un talud revestido con cemento, una plataforma y una rampa para el deslizamiento al mar de los hidroaviones; y al año siguiente se agregaron un hangar metálico, depósitos de combustible y otros servicios.

Llegado octubre de 1926, la promulgación de la Ley Nº11.378 de Renovación del Material Naval fue el puntapié definitivo para comenzar con las obras. Por Decreto del 7 de diciembre de 1926 se aprobó el plan general para la creación de una Base Principal de Submarinos, auxiliar para otras categorías de buques, y Base de Aviación, en el Puerto de Mar del Plata.

Otro hito relevante de su historia sucedió el 11 de febrero de 1928, con la presencia del presidente de la Nación, Marcelo Torcuato de Alvear, y miembros del Gobierno, entre los que se contaba el ministro Domecq García. En ese contexto, se colocó la piedra fundacional del muro de atraque en la dársena de submarinos.

Incorporación de submarinos

Más adelante, el 3 de septiembre de 1933, la llegada de los sumergibles S-1 ARA “Santa Fe”, S-2 ARA “Salta” y S-3 ARA “Santiago del Estero”, los recordados “tarantinos” construidos en Italia, marcó el inicio formal de una presencia ininterrumpida que convirtió a Mar del Plata en el asiento natural de la Fuerza de Submarinos. Arribó junto con ellos el crucero acorazado ARA “General Belgrano”, designado como buque base hasta 1947, cuando se construyeron los primeros edificios de alojamiento, y el veterano crucero fue radiado.

Finalizada la construcción de la Base Naval Mar del Plata, se utilizaron parte de sus calles internas como pistas de aterrizaje y decolaje de aviones aeronavales, siendo frecuentemente empleadas entre los años 1950 y 1970 por aviones AT-6, AT-11, Catalinas y Corsarios F4U y, posteriormente, por helicópteros navales. Desde allí han operado en ejercitaciones y misiones reales aviones y helicópteros de la Aviación Naval, con limitaciones propias de la infraestructura.

Las sucesivas generaciones de navíos que han pasado transformaron su dársena y los talleres necesarios para el mantenimiento de esas unidades. Tras los "tarantinos", la segunda generación llegó en 1960 mediante un convenio con Estados Unidos para incorporar submarinos de la clase “Balao”, bautizados con los nombres de S-11 ARA "Santa Fe" y S-12 ARA "Santiago del Estero".

La década de 1970

En 1971, la tercera generación estuvo representada por los submarinos clase “Guppy”. La dinastía nominal siguió la línea de sus antecesores. Recibieron las denominaciones S-21 ARA “Santa Fe” y S-22 ARA "Santiago del Estero". El 13 de septiembre de 1971 arribaron a la Base Naval y se incorporaron a la flota de la Fuerza de Submarinos, y prestaron servicio hasta 1982.

Este crecimiento operativo demandó un apostadero cada vez más equipado y especializado, al igual que exigió más preparación del personal civil y militar abocado a su mantenimiento. En 1978 llegó la cuarta generación de submarinos, de clase 209 de origen alemán, el S-31 ARA "Salta" y el S-32 ARA "San Luis".

La incorporación de estos submarinos impulsó un gran salto tecnológico que derivó en la creación del Taller Aplicado de Técnicas Múltiples para Submarinos, posteriormente transformado en el Arsenal Naval Mar del Plata. Es aquí donde se refleja la magnitud de la Base Naval, que había dejado de ser un puerto de amarre para convertirse en una estructura industrial capaz de mantener unidades complejas.

Durante el Conflicto del Atlántico Sur de 1982, el ARA “Santa Fe” cumplió misiones destacadas transportando buzos tácticos en la Operación Rosario y encontrando su final heroico en las Islas Georgias del Sur; en tanto que el submarino ARA "San Luis" demostró su valor en combate y logró burlar el bloqueo británico para ganar un lugar de honor en la historia naval.

Entre 1984 y 1985 arribaron al país los submarinos alemanes de la clase TR-1700 S-41 ARA “Santa Cruz” y S-42 ARA “San Juan”, que conformaron la quinta y última generación de unidades submarinas adquiridas hasta el momento.

Infraestructura y capacidades logísticas

El 21 de marzo del 2000, la Armada Argentina, buscando una mayor eficiencia y agilidad operativa, designó a la Base Naval Mar del Plata para el asiento del Comando del Área Naval Atlántica, que tiene por misión: "Alistar, adiestrar y sostener los medios asignados a esta área, ejercer el comando orgánico y operacional de ellos y de las dependencias que se asignen; brindando sostén logístico y operativo a los medios del poder naval con asiento y en tránsito, a fin de satisfacer los requerimientos derivados de los planes en vigor y de las políticas y directivas navales".

La jurisdicción del Área Naval Atlántica comprende desde el paralelo 36° 18' Sur (Faro San Antonio, provincia de Buenos Aires) hasta el paralelo 46° Sur (Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut), siendo su límite Este la línea límite de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA) y el límite exterior de la Plataforma Continental e insular definida por Ley N° 23968/91. Funciona bajo dependencia orgánica del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, quedando subordinados la Base Naval Mar del Plata, el Apostadero Naval Puerto Madryn, el Destacamento Naval Comodoro Rivadavia y la División Patrullado Marítimo.

La Base Naval Mar del Plata es el destino que, por su carácter funcional, resuelve o en el que se apoyan todas las tareas de infraestructura y servicios del Área Naval Atlántica y de los destinos dependientes; y ha evolucionado en este siglo de existencia, logrando albergar también un polo educativo de excelencia, donde conviven la Escuela de Submarinos y la Escuela de Buceo, centros de formación que, junto a la Agrupación Buzos Tácticos, nutren de personal especializado a la Armada.

El Apostadero Naval Puerto Madryn y el Destacamento Naval Comodoro Rivadavia son las áreas de apoyo que proyectan el litoral marítimo, con lo cual se garantiza el sostén logístico a las unidades navales, además de verificar y supervisar el estado de la infraestructura de apoyo y las condiciones para la navegación.

La Base Naval Mar del Plata es, asimismo, el apostadero natural de los buques de la División Patrullado Marítimo, modernos patrulleros oceánicos responsables de vigilar nuestros recursos ante la pesca ilegal. Esta misión de custodia se proyecta hoy con una visión integral sobre la ZEEA y la totalidad de nuestros espacios marítimos. Bajo el control operacional del Comando Conjunto Marítimo, dependiente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, los medios navales y aeronavales garantizan una vigilancia permanente que trasciende la simple presencia.

Se trata de un compromiso estratégico de disuasión y alerta en aguas jurisdiccionales, una labor esencial que fortalece el Sistema de Defensa Nacional y reafirma, día tras día, la protección de los intereses soberanos de todos los argentinos en el mar.

Además, la interacción con el CONICET y el INIDEP, a través de la Agrupación Buques Hidrográficos, convierte a la Base Naval en el punto de partida para las campañas que estudian nuestra biomasa pesquera y definen los límites de la plataforma continental, con un rol destacado como nodo de investigación.

Importancia y legado

Su ubicación geográfica, infraestructura y capacidades logísticas hacen de la Base Naval Mar del Plata un punto estratégico para el despliegue del poder naval de la Nación y las operaciones de control de los espacios marítimos de jurisdicción nacional.

A cien años de aquel proyecto del almirante Domecq García, la Base Naval Mar del Plata se erige no solo como un baluarte de defensa, sino como un puente entre la ciudad y el mar.