lunes 05 de octubre de 2026
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Jubilarse y seguir trabajando: el delivery como salida para adultos mayores que necesitan ingresos

En Mar del Plata, algunos jubilados continúan o vuelven a trabajar para complementar sus ingresos. El reparto mediante aplicaciones aparece como una alternativa accesible para quienes encuentran dificultades para reinsertarse en el mercado laboral tradicional.
lunes 05 de octubre de 2026

La jubilación no siempre significa dejar de trabajar. Para algunos adultos mayores, el ingreso previsional no alcanza para cubrir los gastos cotidianos y la necesidad de sumar dinero los lleva a continuar o retomar una actividad laboral. En Mar del Plata, uno de los espacios donde algunos jubilados encuentran una alternativa es el reparto mediante aplicaciones, una actividad que permite comenzar sin atravesar una entrevista laboral tradicional.

El caso de Félix Pájaro Villarreal, de 67 años, refleja esa realidad. Trabaja como mensajero desde 2002, cuando todavía no existían las aplicaciones y los repartos se realizaban directamente para comercios y rotiserías.

“En este momento es muy baja la jubilación y esos son los costos que yo pago, impuestos, expensas para vivir. Yo sé que si no tengo este trabajo no estoy subsistiendo”, contó en diálogo con Infobrisas.

Félix había trabajado como cartero y comenzó con los repartos como una segunda actividad para sostener a su familia. Hoy, ya jubilado, continúa arriba de la moto porque, según explica, el ingreso previsional no le alcanza.

“Para subsistir tengo que hacer más de 25 mandados diarios”, relató. Y explicó que la actividad también se volvió más competitiva por el crecimiento de la cantidad de personas que buscan una fuente de ingresos en las aplicaciones.


Una puerta de entrada al mercado laboral

El fenómeno también es observado por el Sindicato de Cadetes, Motoristas y Mensajeros (SICAMM). Su secretario general, Alan Veltri, aseguró que en Mar del Plata aumentó la presencia de jubilados entre quienes se acercan al sector.

Según el dirigente, el 15% de los nuevos repartidores que llegan al sindicato son jubilados, mientras que hace un año representaban menos del 5%. 

Veltri describió un cambio en el perfil de quienes ingresan al reparto. Según señaló, ya no se trata solamente de jóvenes que buscan su primer empleo, sino también de personas que perdieron su trabajo, trabajadores que necesitan sumar ingresos y adultos mayores.

“El delivery se convirtió en el colchón de la crisis. Cuando todo falla, la gente se baja una app y sale a pedalear”, sostuvo.

Para los jubilados, una de las particularidades de esta actividad es que no requiere atravesar un proceso de selección tradicional. La posibilidad de registrarse en una plataforma y comenzar a repartir abre una alternativa para quienes pueden encontrar mayores dificultades para reincorporarse al mercado laboral a través de los canales habituales.


Cuántos adultos mayores siguen trabajando

Los datos oficiales permiten dimensionar que el trabajo después de la edad jubilatoria no es un fenómeno marginal. El INDEC informó que el 36,5% de las personas de entre 60 y 74 años participó del mercado laboral durante 2025. La cifra contempla a quienes trabajan o buscan trabajo dentro de ese grupo etario, por lo que no permite determinar cuántos son específicamente jubilados.

El organismo también señala que la edad jubilatoria es de 60 años para las mujeres y 65 para los varones, aunque existen regímenes especiales.

Trabajar después de los 65

Para Félix, seguir trabajando no representa solamente una cuestión económica. También rechaza la idea de que jubilarse implique dejar de sentirse útil.

“Yo creo que ninguna persona es vieja siendo jubilada, sino antigua”, sostuvo. Y agregó: “Podemos trabajar a nuestra edad”.

Sin embargo, reconoce que hacerlo arriba de una moto implica un esfuerzo diferente. El frío, la lluvia, el viento y las jornadas extensas forman parte de una actividad que debe compatibilizar con su edad y con una enfermedad que, según explicó, también atraviesa.

Desde el SICAMM, Veltri sostiene que el aumento de las horas de trabajo es uno de los problemas que atraviesan al sector. Según sus datos, muchos repartidores trabajan entre 10 y 14 horas diarias para alcanzar ingresos similares a los que antes obtenían con jornadas más cortas.

En el caso de los jubilados, esa situación plantea una doble realidad: después de una vida laboral que debería dar paso al retiro, algunos vuelven a trabajar o directamente nunca dejaron de hacerlo porque el ingreso previsional no alcanza.

“No hay que bajar los brazos. Las personas como yo, gente grande que sigue sosteniendo que no somos viejos, somos antiguos y le damos para adelante”, concluyó Félix.