martes 06 de octubre de 2026
Publicidad

El pollo gana lugar en la mesa de los argentinos: cómo cambiaron los hábitos de consumo

El consumo de carne aviar alcanzó los 47 kilos por habitante en los últimos 12 meses y quedó por encima de la carne vacuna, que registró 46,7 kilos. Carlos Sinesi, director ejecutivo de CEPA, explicó en Radio Brisas cómo cambiaron las compras, qué lugar ocupa el precio y cuáles son los productos más elegidos.
martes 06 de octubre de 2026

El pollo ganó protagonismo en la mesa de los argentinos y, por primera vez desde que existen registros comparables, su consumo anual superó al de la carne vacuna.

El dato surge de un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), que relevó el período comprendido entre agosto de 2025 y julio de 2026: se consumieron 47 kilos de carne aviar por habitante frente a 46,7 kilos de carne vacuna.

El cambio no responde solamente a una cuestión de precios. También refleja una transformación en la manera en que las familias compran y consumen carne. Así lo explicó Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), en una entrevista con Nicolás Galante en Radio Brisas.

“En el año 2000 se consumían 75 kilos de carne vacuna y entre 22 y 23 de carne de pollo”, recordó Sinesi.

Desde entonces, la industria avícola atravesó un proceso de expansión que llevó la producción desde unas 700.000 toneladas hasta alrededor de 2 millones de toneladas, según detalló.

Para el empresario, el precio tiene un papel importante, pero no es el único factor.

“Cambios en la sociedad, o sea, hoy las familias tienen familias de una sola persona, se han como desmembrado y eso llevó a estar hoy en casi 50 kilos por habitante por año”, señaló.

El dato más reciente del sector indica que el consumo aparente de pollo había alcanzado los 49,4 kilos por habitante durante 2025, el nivel más alto de la serie de CEPA.

De comprar un pollo entero a elegir el corte

Uno de los cambios más visibles aparece en la forma de comprar. Sinesi explicó que hace algunos años predominaba el pollo entero, mientras que actualmente existe una oferta mucho más amplia de productos.

“Hay cortes para todos los bolsillos”, afirmó. Entre las opciones mencionó alas, cuartos traseros, pechugas y milanesas, que permiten comprar una cantidad determinada sin necesidad de llevar un pollo entero.

Ese cambio también se vincula con la composición de los hogares y con nuevas preferencias de consumo. Según un estudio realizado por CEPA en 2024, la milanesa de pollo aparece como el producto más consumido, seguida por la pechuga.

El precio, en tanto, sigue siendo uno de los principales elementos a la hora de elegir. De acuerdo con el informe del IERAL, durante los últimos doce meses analizados el valor de un kilo de carne vacuna equivalió, en promedio, al de unos 3,6 kilos de pollo entero.

Sinesi destacó además que el pollo logró instalarse en distintos segmentos de consumidores y que su crecimiento no necesariamente implica la desaparición de otras carnes.

“Lo importante es que en la mesa de los argentinos hay proteínas animales de alta calidad, tanto de cerdo, de carne vacuna o de pollo”, sostuvo.

En ese escenario, el avance del pollo aparece como parte de un cambio más amplio en los hábitos de consumo: las familias buscan alternativas que permitan sostener la presencia de proteínas en la alimentación, pero con mayor variedad de cortes, cantidades y precios.