martes 20 de octubre de 2026
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La CGT repudió la detención de dos metrodelegados y exigió su inmediata liberación

La central obrera cuestionó el arresto de Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia, ocurrido este martes en la estación Juan Manuel de Rosas de la Línea B del subte porteño.

La Confederación General del Trabajo (CGT) expresó su enérgico repudio a la detención de los metrodelegados Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia, ocurrida durante la mañana de este martes 20 de octubre en la estación Juan Manuel de Rosas de la Línea B del subte de la Ciudad de Buenos Aires.

A través de un comunicado difundido por su Consejo Directivo Nacional, la central sindical calificó los arrestos como “arbitrarios e injustificados” y exigió la inmediata liberación de los trabajadores, además del cese de cualquier medida que considere una persecución contra los representantes gremiales.

Según detalló la CGT, la orden de detención fue instrumentada por la fiscal Celsa Ramírez en el marco de una medida de protesta sindical. Para la organización, detener a delegados por ejercer la representación de sus compañeros constituye un hecho de extrema gravedad que no debe naturalizarse en una democracia.

En el comunicado, la central obrera explicó que el conflicto está vinculado con las denuncias de trabajadores del subte sobre la presencia de empresas tercerizadas que realizarían tareas propias del personal de mantenimiento. También señaló que los empleados reclaman por una sanción aplicada a un compañero, que consideran injusta.

La CGT sostuvo que responder a estos planteos con detenciones y presencia policial implica criminalizar la protesta y perseguir la actividad sindical. En ese sentido, respaldó los reclamos de los trabajadores y cuestionó el modo en que se abordó el conflicto.

“Detener a delegados por ejercer la representación de sus compañeras y compañeros es criminalizar la protesta y perseguir la acción sindical”, expresó la organización en su pronunciamiento.

La CGT invocó la Constitución Nacional y los convenios de la OIT

La central sindical también fundamentó su posición en las garantías legales que protegen la actividad gremial. En particular, recordó que la libertad sindical y el derecho de huelga están amparados por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y por los Convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según planteó la CGT, los representantes gremiales deben contar con las garantías necesarias para desarrollar sus funciones y defender los derechos de las trabajadoras y los trabajadores.

Además, responsabilizó a la empresa concesionaria del servicio y al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por la escalada del conflicto y sus posibles consecuencias.

Al cierre del comunicado, la CGT reiteró su exigencia de liberación inmediata de los trabajadores detenidos, el cese de toda persecución contra los delegados y el pleno respeto de los derechos sindicales.