sábado 07 de noviembre de 2026
Publicidad

Dibujó un punto en la pared para que pudiera entrenar y hoy la acompaña en los Juegos Evita de Mar del Plata

Tiziana Jiménez vive en una zona rural de Chaco y llegó a los Juegos Nacionales Juveniles Adaptados. Gracias al acompañamiento de su docente, descubrió el básquet sobre silla de ruedas y conoció el mar por primera vez.

Una historia de inclusión, esfuerzo y vocación docente tiene como protagonista a Tiziana Jiménez, una niña de Chaco que llegó a Mar del Plata para participar de los Juegos Nacionales Juveniles Adaptados. Su camino hasta esta experiencia comenzó en una escuela rural, donde una maestra encontró una manera sencilla de acercarla al deporte: dibujó un punto en la pared para que pudiera entrenar básquet en silla de ruedas.

Tiziana vive en el Lote 45 de Bajo Hondo Chico, una zona ubicada a unos 30 kilómetros de Presidencia Roque Sáenz Peña, en Chaco. Allí asiste a la Escuela Rural N° 269 "Maestro Carlos Higinio Laguzzi", donde cursa séptimo grado como alumna integrada.

En ese establecimiento conoció a Carolina Aguirre, su maestra, quien la incentivó a participar de las clases de Educación Física y descubrió en el básquet sobre silla de ruedas una oportunidad para desarrollar su interés por el deporte.

Para acompañar ese proceso, Carolina buscó alternativas para que Tiziana pudiera practicar y entrenar. Así nació una iniciativa que comenzó con un punto dibujado en una pared y que terminó abriendo las puertas a una experiencia deportiva mucho más grande.

De una escuela rural a los Juegos Nacionales en Mar del Plata

El camino también contó con el acompañamiento del Área de Deporte Adaptado del municipio de Presidencia Roque Sáenz Peña y de la Fundación Desocha. A partir de ese trabajo conjunto se conformó el equipo chaqueño que participa de esta edición de los Juegos, integrado por chicos de distintas localidades de la provincia.

Para Tiziana, el viaje representó mucho más que una competencia. Fue la primera vez que salió de Chaco y también la oportunidad de conocer el mar, una experiencia que vivió con mucha emoción durante su estadía en Mar del Plata.

"Es la primera vez que conozco el mar y la ciudad es muy linda, me encantó. Me siento muy bien con el deporte que estoy jugando, me gusta el básquet", contó desde el Polideportivo Islas Malvinas.

El orgullo de una maestra que abrió nuevas oportunidades

Para Carolina Aguirre, acompañar a su alumna en esta experiencia también representa un momento especial. La docente destacó la emoción de representar a Chaco y valoró el esfuerzo realizado para que los chicos pudieran participar de la competencia.

"Acompañar a Tizi en esta oportunidad me llena de emoción, me llena de orgullo representar a Chaco. A pesar de las adversidades con las que contamos, no existen límites ni distancias para que un niño haga deporte", expresó.

Además, la maestra destacó la felicidad del grupo por haber formado parte de los Juegos y anticipó que regresarán a su provincia con nuevas expectativas.

"Nos vamos muy felices y con energías recargadas para el año 2027", concluyó.