Unzué: el espacio que cambió su paradigma, con los niños y adolescentes como protagonistas
El Espacio Saturnino Unzué se convirtió, a lo largo de los años, en un lugar abierto y con infinidad de propuestas culturales y sociales para la familia. Conocido antiguamente como "asilo", donado a principios de 1912 para que allí vivieran y educaran a niñas de bajos recursos, pasó, a partir de 2005, al paradigma de promoción y protección de los derechos para niños y adolescentes.
En ese sentido, el subsecretario de Derechos para la Niñez, Adolescencia y Familia, Mariano Luongo, relató a la agencia de noticias Télam que "el Unzué nació en 1912, bajo el paradigma de la ley de patronato de menores o Ley Agote, en el que ingresaban niñas para cuidar y moldear, quienes, con disciplina y teniéndolas a tiro, saldrían buenas".
"Se tenia el concepto de que los niños eran objetos a proteger, por eso se los asilaba, se los encerraba. Acá tenían escuela, gimnasio, lavandería, se le enseñaban tareas domésticas, costura y protocolo y ceremonial, y hasta tenían su propia iglesia", añadió.
El funcionario recordó que "por aquellos años, los derechos de los niños no existían, eran tomados como objetos".
En esa época existía la Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires, una de las asociaciones más antiguas del país que comenzó bajo el nombre 'Damas de la beneficencia', donde niñas y jóvenes huérfanas, pobres y desamparadas carecían de todo tipo de derecho y luego "eran llevadas por familias ricas como empleadas domesticas", agregó.
El Unzué, cuya construcción de estilo neobizantino estuvo a cargo del arquitecto francés Lous Faure-Dujarric, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1997.
En 2005, con la sanción de la Ley 26.061, se produjo un quiebre del paradigma 'patronato'. La nueva ley de promoción y protección de derechos para niños y niñas adolescentes cambió las metas de la Secretaría del Consejo del Menor.
"Ese mismo año se decidió la restauración del Unzué y comenzó a proyectarse su refuncionalización como centro cultural, con una intervención de la exministra Alicia Kirchner y, ya vigente la Ley 26.061, se creó la Secretaria Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), como órgano rector de nuevos objetivos institucionales.
También se inaugurará un espacio INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) para grupos y escuelas, "para que puedan venir a ver cine con entrada libre y gratuita, tal cual como es el ingreso a todo el espacio Unzué".
La Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia tiene, en distintos puntos del país, espacios propios destinados a diferentes públicos y objetivos: entre ellos están los Espacios de Promoción de Derechos (EPD) que son lugares de encuentro para niños, niñas, adolescentes y sus familias con el objetivo de realizar actividades deportivas, lúdicas y culturales en sus comunidades como es el Unzué.