Un clásico de Mar del Plata
La bicicletería Madrid cumplió 70 años brindando alegría
El histórico comercio está ubicado en la calle Hipólito Yrigoyen entre Almirante Brown y la avenida Colón, frente a la Plaza Mitre. Ante el móvil de Radio Brisas, a cargo de Nicolás Galante, su propietaria explicó el significado de este aniversario y aseguró que el negocio espera "seguir de pie".
Un 9 de noviembre de 1953 nació la bicicletería Madrid, un local que rápidamente se transformó en uno de los más longevos de Mar del Plata. Luego de 70 años, la hija del fundador continúa con la actividad, pese a los cambios socioculturales que se produjeron en las últimas décadas.
"Por acá pasó muchísima gente, muchísimas familias, abuelos, padres, tíos, todas las generaciones habidas y por haber", explicó Carmen, quien hoy en día tiene 62 años y nació cuando el negocio ya estaba en marcha.
En ese sentido, aseguró que sus padres le contaron "que la plaza (Mitre) era desierta y el barrio también, porque había solo casas. Comenzamos con un local chiquito y mi papá fabricaba la mayoría de los kartings y otros los compró en Buenos Aires".
"La mayoría de las cosas las hizo él con mi abuelo, tenían un tallercito en el fondo de la casa y se guardaba todo en el sótano. Mi mamá estaba embarazada de mí, así que ayudaba a mi papá a bajar los kartings porque el local era muy pequeño. Igualmente, la cantidad de cosas las fue haciendo de a poco, porque no era mucho lo que tenía, en ese momento únicamente trabajaba con alquiler", añadió.
También mencionó que su padre "se dedicó al alquiler y al taller, que siguió su curso y nunca se cerró. Por eso el tema de la pandemia fue bastante complicado por el alquiler, ya que debíamos estar cerrados totalmente hasta que nos permitieron abrirlo y la gente empezó a movilizarse mucho en bicicleta".
"Las personas están conformes respecto al taller, Emiliano (uno de los empleados) trabaja muy bien, así que todo sigue sobre ruedas", agregó Carmen.
Respecto al oficio en general, aseguró que "en el barrio somos los únicos, no se encuentran muchos lugares para reparar bicicletas en zona céntrica. Uno piensa que es una pavada, pero todo lleva su trabajo y es muy meticuloso trabajar sobre una bicicleta. No hay gente que trabaje de bicicletero, la verdad que son pocos".
El equilibrio entre la diversión y los aumentos
"Lamentablemente, fue aumentando todo y se nos fueron muy altos los insumos. Cada karting tiene cuatro cámaras y cuatro cubiertas y en la plaza las gastan, porque los chicos colean y tengo que estarlas cambiando muy seguido. Cada rueda con cámara y cubierta me sale alrededor de 7 u 8 mil pesos, lo cual es terrible. Se estropean mucho y tuve que aumentar las cosas, algo que no me gusta", expresó respecto a los costos laborales.
En ese sentido, explicó que la mayoría de los clientes "no vienen con una criatura, sino que hay familias que tienen tres o cuatro. Me piden que les haga precio, pero no puedo, aunque sí les dejo andar diez minutitos más".
"La media hora cuesta 1000 pesos y la hora 1500. Ese es el valor que yo puedo controlar y es casi lo que cuesta un kilo de pan. Pero es un momento en el que un nene está al aire libre disfrutando, sin celular ni videojuegos", señaló al respecto.
En último término, contó que esperan "seguir en pie, aunque es todo muy incierto. Gracias a Dios podemos seguir con el alquiler de los kartings, que es lo que más le gusta a los chicos y es lo que me dejó mi abuelo y mi papá, con ayuda de mi mamá, mi tía y mi hermana".
"Es lo que más deseamos, no solamente porque los nenes se ponen muy contentos, sino por lo que ellos transmiten. Cuando me abrazan me motivan un montón y no quisiera pensar nunca en dejar esto. Mientras haya salud, vamos a tratar de que los niños se sigan divirtiendo y las generaciones sigan viniendo", concluyó Carmen ante el móvil de Radio Brisas.