¿Tu compañía de internet te está rastreando?
Si nos ponemos a pensarlo, es sorprendente hasta qué punto confiamos en nuestro proveedor de internet. Navegamos cada día por la red transmitiendo una enorme cantidad de información de carácter privado o, incluso, financiero, como si toda esa información se transportara de forma mágica entre nuestra computadora y las páginas web o las apps con las que queremos trabajar. Pero acá no hay nada de magia. Entonces, ¿cómo funciona realmente?
Resulta preocupante pensar que, en realidad, nuestra computadora se conecta a otras computadoras. A muchísimas otras. Para poder leer este artículo, es necesario que se establezca una conexión entre tu computadora y el servidor que lo está alojando. Pero, por supuesto, vos no tendiste un cable por la calle para conectar ambas computadoras de forma directa. Y acá es donde entra en juego tu proveedor de internet.
Cuando nos conectamos a la red, lo primero que hace nuestra computadora es comunicarse con una computadora de nuestro proveedor de internet. Este servidor ejerce de nodo y se comunica, a su vez, con miles de otros servidores de todo el mundo para transferir tu información a la web de destino en cada caso. Tus datos viajan por el ciberespacio en cuestión de segundos, circulando por el globo según tecleás tus búsquedas online.
Pero esperá. Eso significa que cada búsqueda que hacés en Google pasa por las computadoras de tu proveedor de internet. Y cada película que ves en Netflix. Y cada disparo que hacés en tus videojuegos online. Tus correos electrónicos, tus chats de WhatsApp, e incluso tus búsquedas en el modo incógnito pasan por los servidores de tu proveedor de internet, así que cabe preguntarse hasta qué punto es seguro usar sus servicios.
El cifrado es lo que permite proteger tus datos privados
El cifrado online entra en la ecuación, llegados a este punto para prevenir el seguimiento abusivo de tu comportamiento en internet. Son muchas las plataformas web que ofrecen una navegación segura y cifrada mediante protocolos de seguridad como el SSL. Cuando navegamos de manera cifrada, la información intercambiada a través del sistema de cifrado no es legible por parte del proveedor de internet, sino solo por tu computadora y la de destino.
Esto garantiza que tus chats de WhatsApp, tus comentarios de Facebook o las fotos que guardás en la nube se mantengan lejos del alcance de tu proveedor de internet. Sin embargo, esto no te garantiza una privacidad completa. Tu proveedor de internet sigue siendo capaz de registrar todas las webs que visitás, aunque no pueda leer la información que intercambiás con ellas. Y esto puede suponer un serio problema.
Para prevenir esto se emplean las VPN, herramientas de ciberseguridad donde podés controlar el cifrado de tu conexión en su conjunto, y no de manera individual entre distintas webs. Una VPN te permite conectarte de forma cifrada a un servidor VPN, y es desde este servidor que navegás por el resto de la red. Tu proveedor de internet, entonces, solo verá que te conectás a un servidor VPN, y, a partir de ahí, todo lo que hagas será anónimo.
Las ventajas de la navegación cifrada van más allá de la privacidad
Proteger la conexión mediante el cifrado de una VPN tiene, además, otras ventajas. Tu proveedor de internet puede usar la información de tu tráfico online para ajustar la velocidad
de tu conexión, y, de hecho, lo hace muy a menudo cuando estás mirando películas en streaming o jugando a videojuegos online. Este tipo de tráfico sobrecarga los servidores del proveedor, con lo que sus sistemas proceden a regularlo de forma acorde.
Aunque esta regulación es ventajosa para el proveedor de internet, puede ser problemática para vos, y traducirse en tiempos de carga excesivamente lentos en tus plataformas de streaming o, peor aún, en un lag insufrible que te haga perder una vez tras otra en tu videojuego online. Sin embargo, si tu proveedor de internet no detecta el uso que estás haciendo de tu conexión, no la ralentiza. De ahí la importancia de navegar con una VPN.
La VPN protege tu conexión a internet frente a propios y extraños, incluyendo tu proveedor de internet. Además, una VPN también puede instalarse directamente en el router, lo que permite mejorar tu conexión PS4 por Wi-Fi, y no solo la de tu PC o tu celular. De nuevo, como tu compañía de internet no detecta que tu tráfico es de gaming, no rebaja la velocidad de tu conexión mientras jugás, lo que hace que tu lag se reduzca al mínimo.
Además de presentar evidentes ventajas prácticas, este ejemplo de cómo el cifrado de una VPN te permite navegar mejor al reforzar tu privacidad es muy ilustrativo. Tu compañía de internet rastrea tu tráfico online con distintos propósitos. Uno de ellos es la regulación de la velocidad, pero puede haber otros motivos que no sean tan inocentes. Por eso, y ante la duda, la mejor solución pasa por curarnos en salud y tomar las riendas de nuestra propia privacidad.