viernes 06 de noviembre de 2026
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Auto Estilo Brisas

El enfoque de una camioneta con buena definición

Es la Foton Tunland V9, que viene en dos versiones desde China. Sus dimensiones son mayores a las de una mediana. La turbonaftera de 2 litros se muestra pesada al moverse, tiene un interior de un automóvil por sus materiales y confort, pero está limitada en la seguridad pasiva, activa y asistencias. Sale a competir en un segmento que se quedó con todo el podio de los patentamientos de octubre, con tres chatas de producción nacional, en un mercado cada vez más retraído.

En el país de las chatas, la mediana es la reina. Por primera vez en los últimos tiempos, el podio de los patentamientos de cero kilómetro fue para un solo segmento. Las pick-ups confirmaron su predilección, llevándose el oro, como suele suceder, aunque esta vez también la plata y el bronce. Lo increíble es que, con un mercado que no deja de caer y con una invasión de productos chinos que no paran de llegar, los tres primeros puestos sean para las camionetas, todas medianas, todas de producción nacional. No es poco en este contexto, donde se vuelve todo mucho más difícil para analizar, y también especialmente complicado para pronosticar.

Fabricadas en las Plantas de Zárate y General Pacheco, sobre el corredor de la Autopista Panamericana, las líderes no se quieren dar ventaja. En octubre, entre las tres sumaron cerca de 7 mil unidades. La primera volvió a ser Hilux, reafirmando un lugar de preferencia para Toyota, que no lo suelta desde hace mucho tiempo y que llegó al 6,6% de las ventas totales. De hecho, la japonesa coloca tres productos entre los ocho más vendidos, junto a los modelos Yaris y Corolla, pero en el formato SUVs, al que denomina comercialmente Cross.

La segunda camioneta con el 5% de participación el mes pasado fue Amarok, que liquida sus últimas unidades antes de que se reconvierta, después de más de 15 años en los que tuvo dos generaciones y dos rediseños. Además, por ahora marcará la desaparición de la motorización V6 y se presume que la nueva camioneta de Volkswagen será un poco más grande que la actual.

El tercer puesto del medallero fue para Ranger, con un abanico de configuraciones, que se llevó el 4,6% del mercado. Durante octubre, los siete restantes puestos del ranking de las Concesionarias nucleadas en la Asociación ACARA fueron para 3 SUVs, 2 hatchback, un sedán y un crossover. Además, cinco son vehículos argentinos, cuatro brasileños y solamente uno es chino, que una vez más es la Territory de Ford.

Este es el análisis clínico de la realidad del país de las pick-ups, no necesariamente interpretadas como herramienta de trabajo. Y es la radiografía de la invasión china, aunque las chatas sean industria argentina. Claro que hablamos de procesos, con un nivel de patentamientos que no deja de rodar cuesta abajo. Ha sido 12% menor en la comparación interanual, 8 y medio abajo en la intermensual y acumula una caída de casi 13 puntos en los primeros diez meses del año.

En este álbum, la foto que se suma es un “fotón”. Es la Foton. Es una pick-up 4x4, pero naftera, a diferencia de la preferencia de los clientes de este segmento, que buscan las diésel que dominan el podio. Foton Tunland V9 es más grande que la mediana y es más chica que la full-size. Es China, al igual que BYD Shark, Chery Himla y GWM Poer. Entonces, un jugador más sale a un mercado ultra-competitivo, que tiene además los vehículos nacionales Fiat Titano y Ram Dakota, la brasileña Chevrolet S10, la mejicana Nissan Frontier, la surcoreana Kia Tasman y la indonesa Mitsubishi L200. Más grandes aún son las Ram 1500 y 2500, Ford F 150 y Chevrolet Silverado. Y más chicas, son las catalogadas como compactas, con superioridad de equipamiento para los casos de Rampage y Ford Maverick, junto a otras novedades como Renault Niagara y próximamente Volkswagen Tukan.

Tunland V9 tiene dimensiones superiores a las camionetas medianas, tanto en extensión como en altura. Vista de frente, y especialmente de lejos, se la puede confundir con la Ram. Vista de atrás, guarda semejanzas con la Ford F 150 Raptor. No quiere decir necesariamente que busque ser una copia, pero ha tomado una inspiración en dos consagrados del segmento de las full-size. Sin embargo, V9 es un poco más chica, y se abriría paso en una categoría de las mid-size. Esa misma en la que parece que entraría la nueva Amarok, en alianza con la china Maxus, que ya está en producción en la planta de VW de General Pacheco, con fecha tentativa de lanzamiento en marzo próximo.

En este caso, Foton Tunland V9 Pro Sport se destaca por su equipamiento y materiales de interior, que lo ubica en los mismos parámetros que un coche de gama media-alta. Y tal vez, se quede con gusto a poco con su motorización turbonaftera 2 litros, de inyección directa, 4 cilindros en línea y origen Mitsubishi. Desarrolla 244 caballos de potencia con un torque máximo de 380 NM. En baja, le cuesta levantar velocidad, se la nota pesada —porque efectivamente lo es— a partir del tamaño de su carrocería. Siempre mueve en la segunda marcha y cuando acelera se estabiliza y racionaliza su consumo, llegando al octavo cambio, que es el más alto de su caja automática. El selector tiene forma de comando de avión, ubicado sobre la consola central con puente chino, desde la que se opera una rosca para la media docena de modos de conducción, entre los que se encuentran nieve y arena. Mantiene teclas para las funciones de tracción en las cuatro ruedas, con alta, baja, reductora y bloqueo de diferencial trasero. Y una simpática rueda para aumentar el volumen multimedia, similar a los Mercedes-Benz.

Frontalmente impacta por su parrilla de enormes proporciones, con una rejilla de entramado abierto que permite ver el motor, cuyo capot de doble altura tiene apertura neumática. Las ópticas alargadas con tecnología full led casi que parecen diminutas, y se resaltan por los cromados. Los paragolpes del color de la carrocería integran disimuladamente los faros antinieblas. De perfil, resaltan su porte con estribos; barras laterales en el techo y la caja; guardabarros y llantas de aleación clásica, de 18 pulgadas con una docena de rayos. De cola, la altura enmarcada por un escalón de punta a punta con forma de “V”, permite destacar la marca junto a muchas, pero muchas luces, tanto verticales como anchas y en banda, que conectan los extremos con una línea que atraviesa el portón. Toda la iluminación, de frente y de atrás, tiene una secuencia de animación estilo boliche, con cada apertura y cierre del rodado. La caja de carga viene con tapa rígida y la capacidad es de 800 kilos. Sin embargo, una chata mediana tolera un peso 25% mayor, a pesar de que curiosamente sea cerca de 20 centímetros más corta en el larguero total que esta V9.

Otro impacto fuerte genera el disfrute desde su habitáculo, que está bien alto, al que se llega tomándonos de las agarraderas en sus cuatro puertas. Parece el equipamiento de un muy buen automóvil, con tapizados de cuero ecológico color marrón vinotinto, que se replica en los paneles de las puertas; doble techo panorámico con apertura y cortina eléctricos; cargador inalámbrico de celular e iluminación ambiental. Hay materiales blandos y semirrígidos de calidad en la manufactura, y el volante de buena empuñadura incluye comandos multifunción y levas para la opción de cambios manuales. Las cinco plazas son cómodas, con la particularidad de calefaccionarse por completo el asiento trasero. Mientras que las butacas delanteras incorporan ventilación, calefacción y regulación eléctrica. Las pantallas son de casi 15 pulgadas para la táctil multimedia, y de algo más de 12 para el tablero digital de instrumentos, con abundante información y configuraciones diversas, incluyendo los simuladores de cuadrantes con agujas. El sistema de sonido es aceptable, de solo cinco parlantes, aunque la insonorización interna es un punto bajo.

La tracción integral de la Tunland V9 tiene muchos aspectos a favor, que se contraponen con una suspensión saltarina, que copia las irregularidades del suelo urbano, como los adoquinados o los reductores de velocidad. En materia de seguridad, cuenta con algunas herramientas activas y pasivas. Trae 6 airbags; frenos ABS con distribución electrónica; cámara en 360 grados; sensores delanteros y traseros de proximidad y de ángulo ciego en los espejos; sistemas de control de descenso y arranque en pendiente y el monitoreo de presión y temperatura de los neumáticos. También tiene bloqueo antirrobo; detector de fatiga del conductor y alertas de mantenimiento de carril y de colisión, aunque en el caso de que ocurriera, las puertas se desbloquearán automáticamente —con bolsas de aire activadas—, para facilitar un rescate.

La garantía de esta camioneta es de 5 años o los primeros 150 mil kilómetros. Su precio es de 57 mil dólares, y la pone en un rango relativo de competitividad con aquellos jugadores que son referentes del mercado. Foton tiene 30 años, pertenece al Grupo BAIC en Asia y la respalda el liderazgo global en vehículos comerciales, pero no es lo suficientemente conocida en nuestro país. Desde hace 8 años, la firma está aquí representada por el Grupo Corven, que importa además desde China algunos camiones livianos y pesados y otras pick-ups medianas turbodiésel Tunland, como la G7 y las micro-híbridas V7 y V9 Ultimate. Pero en su planta de la localidad de Caseros, en el conurbano bonaerense, fabrica transporte de carga en formatos mini y medianos.

Un país de producción de chatas, como el nuestro, tiene la responsabilidad de sobrevivir con mejores propuestas para desafiar la fuerte y exigente competencia. Y tal vez, el sector encomiende su suerte a Dios, con el transporte del Papa León XIV, en Uruguay desde hoy a bordo de una Fiat Titano. Y en los próximos días, en Buenos Aires, Córdoba y Luján, en dos Toyota Hilux. Ambos modelos de pick-ups, de fabricación nacional, fueron adaptadas para llevar en la carga la cúpula que permita visualizar a Su Santidad y recibir sus bendiciones. No obstante, estos Papamóviles no implican que la Industria Automotriz Argentina, como decimos popularmente, marche sobre ruedas.

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg

IG: AutoEstiloBrisas