Tradición sin igual: 5 historias marplatenses de Navidad

El 24 y 25 de diciembre representan dos días de una clásica celebración, no solamente en el sentido religioso. Pese a sus orígenes cristianos, es una de las fechas más esperadas en todo el mundo y un sinónimo de tradición y encuentro.

Ante eso, es de esperarse que Mar del Plata tenga más de una historia para contar en ese sentido. En sus casi 150 años de vida, pasaron por ella singulares eventos y personajes que marcaron la historia de la ciudad.

La primera está relacionada con los festejos que la Municipalidad de General Pueyrredon organizó en 2016. El gobierno del entonces intendente Carlos Arroyo decoró algunos lugares puntuales de la ciudad, con la idea de que la misma adoptara el espíritu navideño.

Pero el principal elemento utilizado para tal fin llamó mucho la atención. El árbol que las autoridades eligieron para montar sobre la plazoleta ubicada sobre la rotonda de la diagional Alberdi trascendió las fronteras del distrito producto de su particular diseño. Fue tal su popularidad que varios medios nacionales se hicieron eco de la noticia, al tiempo que pasó a convertirse en un fenómeno de internet.

Mucho más estilizados son los buzones rojos de Mar del Plata. Con muchas décadas de historia, forman parte de una tradicional que disfrutan los niños, que todos los años pueden depositar en ellos sus cartas dirigidas a Papá Noel. Su mantenimiento está a cargo de la Dirección de Restauración de Monumentos, que integra el Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado (EMVIAL).

Por otra parte, el antiguo Paseo Navideño de la calle Olazábal fue siempre un fuerte símbolo de la Navidad en Mar del Plata. Los artesanos ocupaban el tramo que va desde las calles Alvarado y Gascón, donde ofrecían sus productos a vecinos y turistas.

Con el impacto de la pandemia, la feria en cuestión nunca retomó su esplendor habitual. Sin embargo, persisten iniciativas vecinales que concretan actividades de la misma índole en esa zona. Una de ellas es la conocida "Casita de Navidad", que este año también puede visitarse.

Otro clásico de la ciudad es la foto de los más chicos con el Papá Noel de Los Gallegos Shopping. Hay quien dice que ese retrato es una forma fácil de identificar si una persona es o no es nacida en Mar del Plata, ya que, año tras año, esa actividad se vuelve aún más popular.

Habitualmente, los chicos se van a casa con su foto y con algún regalo o golosina que el hombre de la barba reparte para ellos.

Por último, este recuento finaliza de una forma similar a la que empezó: con un árbol de Navidad. Sin embargo, en este caso se trata de uno fabricado al 100% con materiales reciclados, que fue emplazado en 2012 por la gestión del intendente Gustavo Pulti.

El elemento en cuestión se inauguró en la Plaza del Milenio, también conocida como la Manzana 115, donde funcionaba hasta fines de la década de 1990 un complejo de edificios. Para la construcción de ese árbol se reutilizaron principalmente plásticos, con el objetivo de brindar un mensaje de concientización en una época donde esas temáticas no eran tan comunes como hoy en día.

Pese a los vaivenes económicos, Mar del Plata siempre se las ingenió para festejar la Navidad. La celebración es parte de la cultura local y una de las tantas propuestas que invitan a los turistas a disfrutar de la ciudad.

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