2024-03-09

Pymes marplatenses en alerta: estiman que en 60 días empezarán a darse despidos

La economía real viene sufriendo varios meses seguidos con baja de ventas. Se espera que esta coyuntura continúe por un tiempo más hasta que bajé la inflación y se produzca el rebote, tal como se pregona desde el oficialismo. En ese marco, en Infobrisas.com consultamos a Gustavo Casciotti, titular de Apyme en Mar del Plata, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios.

"Las pymes estamos atravesando el peor de los escenarios. Como se anticipó en su momento, el propio presidente (Javier Milei) manifestó la certeza de que el país iba a estar transitando un periodo de alta inflación. Efectivamente, esta es la situación que hoy por hoy vive toda la sociedad y las pymes en particular. Elevados índices de inflación y una caída en el nivel de ventas, un estancamiento de la economía, una situación concretamente recesiva", puntualizó.

En el caso de las pymes, consideró, "el tema no es menor, si tenemos en cuenta que somos los grandes responsables de empleo formal en el país, porque se estima que casi el 97% de las unidades productivas y comerciales son pequeñas y medianas empresas, por lo tanto lo que le pasa a la pyme es lo que le pasa a la gente".

"Hoy por hoy la situación de las pymes se ve afectada desde varios vectores. Por un lado, la licuación de los ingresos de los ciudadanos, llámese salario, jubilaciones o cualquier ingreso fijo, frente al avance de la inflación, hace que el nivel de ventas caiga. De hecho, a nivel nacional y según la voz de diferentes cámaras o asociaciones empresarias, la caída de las ventas es estrepitosa, esto es en términos reales, en unidades físicas, sin tener en cuenta la incidencia precisamente de la inflación. Estamos hablando de caídas según los rubros y las zonas, de entre el 25% y el 30%", explicó.

Insumos y tarifas

Paralelamente, continuó, "la estructura de costos de la pequeña y mediana empresa, tanto del comercio como de la industria, se ve atenazada en una situación compleja porque estamos frente a aumentos permanentes de los insumos y materias primas. Como si esto fuera poco, se agrega la corrección en los valores de las tarifas, que en realidad impacta por partida doble, porque sigue restando capacidad de compra a nuestros consumidores, de los cuales dependemos, toda vez que el consumidor recibe una boleta más abultada del uso de gas, que no lo tiene para comprar otras cosas o contratar otros servicios, y además impacta en la estructura de costos, poniendo en jaque al grueso de nuestra industria, que tendrá que determinar qué viabilidad tiene en el marco de un cuadro de tarifas que entre enero y febrero, registró aumentos de cerca del 178%".

"Es un combo realmente complejo, porque junto con el aumento del valor de la energía, se da la quita de los subsidios. Se estima que son cerca de 100.000 las unidades productivas y comerciales que reciben subsidios en nuestro país, y está tomada la decisión, según lo resuelto en la última audiencia pública, de que esos subsidios sean retirados, lo cual, en el caso concreto de comercios, pensemos en Mar del Plata, que tengan consumos por debajo de los 800 kW, los aumentos en el valor de la boleta de luz, se estima, rondarán el 400%", indicó.

Lo que viene

Casciotti subrayó que "las expectativas no son realmente halagüeñas, porque no vemos absolutamente ninguna señal que permite reactivar la actividad industrial y el mercado interno. Por el contrario, todas las medidas que se vienen tomando y todas las propuestas que se vienen esbozando, parecería que están absolutamente divorciadas de la industria, de la producción, del trabajo, del mercado interno. Lo vimos con claridad en la intervención del presidente con motivo de la apertura de las sesiones ordinarias el pasado 1 de marzo, en donde si bien mencionó en varias oportunidades palabras como ajuste o casta, en ningún momento usó o mencionó o se refirió a palabras como producción, trabajo, comunidad, Latinoamérica, igualdad, equidad".

"Creemos que la situación se va a complejizar en un marco de profundización de la caída de las ventas, de la actividad económica, frente a precios que seguirán aumentando, más allá del guarismo que arroje el índice de inflación correspondiente al mes de febrero o lo que termine sucediendo en el mes en curso. Es más, el tan mentado Pacto de Mayo incluye un decálogo de medidas que constituyen un verdadero jaque mate para las pymes, para la industria y para el mercado interno, desde la apertura irrestricta de importaciones hasta la profundización del ajuste, la reducción del gasto público que se traduce en menor actividad económica", sostuvo.

El empleo en las pymes

El referente del sector enfatizó que "las pymes son, por naturaleza, sostenedoras de empleo. No utilizan al empleado como una variable de ajuste, tal vez una herramienta o un mecanismo que sí es utilizado por los grandes grupos económicos. El trabajador de una pyme y el responsable de ese emprendimiento son dos caras de la misma moneda. Generalmente, cuando baja la persiana, la pyme lo hace con sus empleados. El destino de uno y otro es común. Sin embargo, esta situación implica, por un lado, que no haya perspectivas de tomar nuevos empleados. Es decir, si alguien se retira, se jubila o renuncia, es un empleado que la pyme no va a reponer".

"Más temprano que tarde, en función del devenir de los próximos dos o tres meses, estimamos que, pese a la falta de voluntad del empresario pyme de desprenderse de personal, va a tener que incurrir en el achicamiento de su estructura, cubrir la atención al público con más horas en cabeza de la familia o modificar el horario de atención al público o, en el caso de aquellos que tengan más de un local, ver cuál es el que resulta más rentable y cerrar el otro", anticipó.

Según Casciotti, "si bien hasta ahora no estamos frente a despidos masivos, sí se han venido verificando el anticipo de vacaciones, el otorgamiento de licencias, la reducción de la jornada laboral o la eliminación de horas extras. Ha habido despidos por goteo, pero no en forma masiva todavía. Sin embargo, el panorama que nosotros visualizamos para los próximos 60 días es efectivamente de pérdida de puestos de trabajo, porque esa pyme no va a poder sostener su estructura en el marco de costos que van a seguir aumentando permanentemente, en el marco del tarifazo y de la profundización de la caída de las ventas".

"El panorama es complejo y por eso, al menos nosotros desde Apyme, consideramos que tenemos que tener claridad en los diagnósticos para saber dónde estamos parados para tomar las mejores decisiones y al mismo tiempo desplegar todos los esfuerzos posibles. Así lo transmitimos a nuestros asociados para generar una articulación inteligente entre los distintos sectores de la comunidad organizada, gremios, movimientos sociales, distintas expresiones de la cultura, de la producción, del trabajo, para poder procurar poner un freno a estas políticas que consideramos constituyen un embate concreto y criminal sobre la producción y sobre el trabajo", sentenció.

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