2024-05-24

¡Viva la Patria! Colas desde un día antes por los clásicos pasteles para el 25 de mayo

De a casi tres docenas se lanzan al aceite caliente para una fritura que, en un par de minutos, pondrá en la exhibidora del mostrador los pasteles recién hechos por los que los clientes están haciendo cola en la vereda, a pesar del tremendo frío de estas jornadas marplatenses.

Desde este jueves se advirtió semejante demanda frente al local de San Roque, la firma más tradicional del rubro en la ciudad con una aventura familiar que comenzó hace 61 años y no se detiene.

Membrillo y batata son los rellenos que abren debate gastronómico entre los que los disfrutan todo el año, más allá del almanaque, y los que los toman como un gusto y con valor simbólico por el protagonismo que estos bocados tuvieron en la historia hace más de dos siglos, cuando la Revolución de Mayo estaba en gestación.

“Hoy arrancamos a las 5.00 para preparar masas, acomodar, poner manteca a calentar, activar las freidoras y así poder abastecer a la gente”, contó Martín, uno de los responsables del local que a las 8.00 levantó persianas y se encontró con gente que esperaba desde hace rato, aun bajo la lluvia.

“Las bandejas de pasteles que teníamos listos desaparecieron en un ratito”, contó a Radio Brisas. Por lo pronto estaba sobreavisada la clientela: no se venden más de dos docenas por personas. Así será posible que haya para todos.  

No calcula cantidad de mercadería que se vende para esta fecha ni el volumen de insumos que se requiere. Sí destaca que “se trabaja todo el día, corriendo de acá para allá”, explicó sobre estos pasteles artesanales que valen 800 pesos cada uno. “Son llenadores”, dijo y lo comparó con “tres a cuatro medialunas”.

Membrillo, admite, es el favorito. Y hasta aportó un dato revelador: “Los de batata son más pedidos en los días de lluvia”, dijo y dejó abierto a los investigadores del comportamiento humano las hipótesis que apunten a entender relación entre un particular relleno de pastel y variantes de la meteorología.

No lo ha podido explicar todavía Martín, con un emprendimiento que comenzó con su abuelo y en estos días de demanda intensa tiene a toda la familia de la amasadora a la freídora y de ahí a la atención al público. Así hasta sábado a mediodía. Escarapela, pastelito y “¡Viva la Patria!

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