Héctor Aguer se pronuncia sobre la situación de Monseñor Mestre
En una reciente publicación en medios periodísticos, el Arzobispo Emérito de La Plata, Héctor Aguer, ha abordado la situación de Monseñor Gabriel Mestre, quien fue destituido como Arzobispo de La Plata tras apenas ocho meses y medio en el cargo. Aguer expuso sus opiniones en relación con este acontecimiento.
Aguer, en sus declaraciones, no escatimó en críticas hacia lo que él denomina como "intrigas argentinas" dentro de la Iglesia. Se refirió al papel que podría haber desempeñado el Cardenal Fernández en la destitución de Mestre, sugiriendo una posible influencia desde lo más alto de la jerarquía eclesiástica.
El exarzobispo también destacó la falta de interés por parte de las autoridades eclesiásticas en escuchar su perspectiva sobre la Arquidiócesis de La Plata, señalando que el actual panorama eclesiástico argentino está marcado por un "francisquismo" que ha moldeado el Episcopado argentino en los últimos años.
"Hace más de una década que el Episcopado argentino es modelado, no sólo con los nombramientos, sino por el “francisquismo” de los prelados que, como es razonable, quieren conservar sus puestos, o aspiran a ascender. La inspiración peronista otorga a la Iglesia en el país características bien propias, y el peronismo ha llegado hasta las orillas del Tíber" expresó Aguer.
Además de analizar las posibles motivaciones detrás de la destitución de Mestre, Aguer planteó interrogantes sobre su sustento económico y su posible dedicación en los próximos años, así como sobre el destino de otros miembros del clero jubilados.
El caso de Monseñor Mestre, según Aguer, no solo refleja las dinámicas internas de la Iglesia argentina, sino que también plantea interrogantes sobre la identidad y la misión de la Iglesia en general, en un contexto donde las intrigas y las luchas de poder son parte de la realidad cotidiana.