El 95,7% de los marplatenses opina que el servicio de transporte no mejoró pese al aumento
El Movimiento Libres del Sur llevó adelante una encuesta en los barrios populares de Mar del Plata y Batán, acerca de las condiciones en que viaja la población en el transporte público de pasajeros. En la misma se destaca el fuerte impacto del aumento sobre los ingresos de las familias, y la mala calidad del servicio.
En ese sentido, Rodrigo Blanco, referente local de Libres del Sur, afirmó: "Los vecinos de Mar del Plata y Batán tienen que soportar un nuevo aumento del boleto que ya rige desde la semana pasada".
"No hay ningún motivo que explique la postura de permitir que los empresarios del transporte continúen acrecentando sus riquezas, mientras los trabajadores no llegan a cubrir los gastos esenciales pasando la mitad del mes y se hace cada vez más difícil llegar a los lugares de trabajo, estudio y transitar la ciudad en colectivo", indicó Blanco.
El referente de Libres del Sur agregó que con este nuevo incremento, a partir del 1 de julio, un pasajero que debe tomar un colectivo de ida y otro de vuelta al trabajo, sumando otro viaje en ambos sentidos por semana, por motivos extralaborales, gasta al mes $56.400, que representan hoy un 24% del Salario Mínimo Vital y Móvil.
Ahora bien, si debe tomar dos colectivos de ida y otros tantos de regreso, el monto a gastar por mes asciende a $112.800, monto que implica un 48% del Salario Mínimo Vital y Móvil.
Libres del Sur, en conjunto con el Instituto Isepci, llevó adelante una encuesta a los usuarios del transporte público de pasajeros local para conocer la opinión sobre las condiciones reales del servicio y si consideran que hubo alguna mejora que vaya de la mano del fuerte incremento que el precio de boleto experimentó este año.
Los datos obtenidos fueron los siguientes:
- El 95,7% de los encuestados opina que el servicio no ha demostrado ningún tipo de mejoría desde el anterior aumento de marzo, hasta hoy.
- Más de un 53% de los encuestados toman más de un colectivo para poder llegar a su lugar de trabajo, con lo cual se evidencia la mala distribución de los recorridos.
- En un 46% de los casos, los vecinos deben caminar más de 5 cuadras para llegar a la parada del colectivo más cercana.
- En el 45,3% las paradas donde esperan el colectivo, no tienen techo para resguardarse de la lluvia, mientras que el 71,7% tampoco cuenta con paredes protectoras del viento. Además, en más de la mitad de los casos, las paradas no cuentan con ningún tipo de señalización, indicando que ahí frena el colectivo.
- Con relación a la frecuencia de los colectivos, es importante destacar que la percepción cambia dependiendo del momento en que utilizan el servicio. Así, durante el día hay un 26% que cree que la frecuencia del colectivo es Mala o Muy mala, y un 43,2% la considera Regular. Tan solo un 29% considera que la frecuencia es buena. Pero hay una fuerte diferencia al ser consultados sobre la nocturnidad, donde más de la mitad de los encuestados pondera que el servicio es entre Muy malo y Malo y solo el 13% la considera Buena.
- Por último, al consultar sobre la funcionalidad de la aplicación municipal “Cuando Llega”, el 31% considera que es Mala o Muy mala en el aviso de la llegada del colectivo. Mientras que el 47,5% de los encuestados considera Regular su funcionamiento.
“Las grandes falencias y problemáticas que presenta el transporte público en nuestra ciudad hace años, se van agravando con la misma velocidad que crece el precio del boleto. Cada vez es más el porcentaje del presupuesto familiar destinado a movilizarse en el transporte público, mientras que al mismo tiempo hay un incumplimiento constante de las frecuencias, las unidades se encuentran en pésimo estado, y no hay lugares acordes para esperar las unidades. Tampoco brinda información certera la aplicación dispuesta por el Municipio, y no se ve voluntad política de controlar y exigir el cumplimiento de las obligaciones de las empresas que prestan el servicio”, finalizó Blanco.