2024-07-20

After News

Siempre es la economía

En el año 1992 Bill Clinton, construyó su campaña contra George Bush padre, con una famosa frase que se adoptó para siempre: “La economía, estúpido”. La rompió la pared del gendarme del mundo y les mostró a los estadounidenses que podían mejorar su nivel de vida votando algo distinto.

La popularidad de la frase nos lleva a tenerla presente en más de una ocasión, algunas veces para hacerse los estadistas de “House of card” y otras veces para darnos cuenta lo cruda y real que es semejante expresión.

El domingo anterior, Mar del Plata amanecía estremecida por la noticia del naufragio de una embarcación deportiva que había salido a pescar al alba del sábado y que las 22 emitió una señal de auxilio ante algunas complicaciones técnicas.

Todos sabemos el saldo. El hundimiento del “Proa al sol II” dejó dos tripulantes desaparecidos, Iván Rohen y Martín Parodi, y un sobreviviente. Nicolás Banza, que hoy siente la responsabilidad de contar que pasó.

“Yo no tenía mucho trabajo, estaba flojo en mi actividad y de vez en cuando salía a pescar para hacer una diferencia” esto lo contó el propio Banza en diálogo con radio Brisas en la mañana de ayer.

No podemos corrernos de semejante tragedia y del dolor de los cercanos de los que quedaron en el mar, pero también sentimos la obligación de preguntarnos: “Si Nico tenía trabajo y la guita le alcanzaba ¿Se hubiese subido al barco?”

Hay un mercado en la ciudad de Mar del Plata que fue creciendo de la mano de la buena gastronomía, es el mercado de la pesca de línea que garantiza una pieza fresca, del día y sin golpes que provoca la pesca por arrastre.

Los mensajes de WhatsApp llegaron hoy con este valor, al restaurante el precio del kilo chernia, $2500/3000.

Es una cadena, alguien va a buscar el pescado, alguien lo busca en el muelle y los distribuye, alguien lo cocina y lo vende. Ya que la chernia es la involucrada en esta historia, sigamos con esa especie.

La embarcación Proa al sol II, llevaba una carga de aproximadamente 500 kilos, pero los mismos que pescan no son los que venden, ahí aparece un distribuidor que tiene cámaras de frío y compra ese pescado, lo pagan aproximadamente $1200/1400 el kilo, según la demanda.

En ese pasamanos de logística y frío, llega a la gastronomía en el valor ya mencionado anteriormente. El cocinero compra la pieza entera y finalmente al plato, que puede oscilar entre los $17.000 y $23.000.

Con esta explicación, podemos deducir que la embarcación que naufragó tenía una carga cercana a los $650.000 que se repartía en partes iguales, una vez que se sacaban los gastos operativos de esa faena.

Cada uno conoce dónde le aprieta la horma del zapato, pero desde este espacio nos preguntamos cuál es el nivel de osadía que se necesita para salir a buscar el mango que pare la olla.

Es más, si tenían contacto directo con alguna planta hasta podían duplicar el valor de la carga y ya los números eran otros, pero lo que se juega en ese trabajo es la vida y el domingo pasado se reveló, por medio de la catástrofe un submundo que recorre todos los días las calles de Mar del Plata.

Algunos actores que podemos sumar en esta trama sin dudas tienen que ver con los controles. La autoridad de aplicación de pesca es la Dirección de pesca de Provincia, es la que determina las normas, después la Prefectura Naval Argentina realiza controles aleatorios en base a la ley, pero como auxiliar en esa función. La dirección nacional de pesca tiene inspectores.

Otra pregunta que podremos formular es si alguien se va a animar a entrar en esta puerta que ya quedó abierta y que nos lleva al comienzo del Afte News de hoy.

“La economía, estúpido” porque todo comienza por ahí. A algunos que no les alcanza y se juegan la vida por un poco de plata y a otros, los mueve la avaricia de ganar siempre más sin ningún escrúpulo.

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