2024-08-31

El costo de sonreír en Mar del Plata

Como todos, en algún momento hemos tenido que ir al dentista. Años atrás, íbamos con miedo a lo que podía pasar. Ahora seguimos yendo con miedo, pero también nos damos cuenta de la empresa que significa llevar adelante un consultorio odontológico. Asimismo, en un contexto que viene siendo complejo, la salud bucal puede ser tomada como una variable económica importante dentro de los gastos de una familia.

Para tener un pantallazo general, hablamos con Fabián Pintar, secretario del Círculo Odontológico de Mar del Plata, a quien lo requerimos para conocer en detalle la actualidad del sector, muy sensible a la variación del dólar, por los insumos importados, así como la recepción de los pacientes a lo que son los valores en estos momentos.

“La situación de los insumos se acomodó. Hubo un sacudón fuerte entre septiembre y febrero, en donde los precios se fueron a las nubes. Pensemos que el 90% de los productos que usamos son importados, e incluso el 10% que es nacional tiene un componente del exterior. Hasta los guantes de látex que usamos son importados”, explicó.

En esa línea, destacó que se llegó a una estabilidad, apuntando que determinados insumos que se llegaron a pagar 500 mil pesos, hoy se cotizan a 250 mil. Asimismo, no hay faltantes, algo que en determinados momentos fue una preocupación para los profesionales.

El costo de un consultorio en funcionamiento

Para Pintar, el problema más acuciante que enfrentan es el de los costos operativos: “Pensemos que un odontólogo es como una minipyme. Si tenés dos empleados, es dos sueldos y con las cargas sociales es casi un salario más. Tenés costos directos e indirectos, como son el alquiler de un consultorio y lo que requiere en equipos”, aseveró, indicando que calculaba que hoy solo el 50% de los profesionales tiene secretaría.

Respecto a lo que es la relación con obras sociales y prepagas, hizo un diagnóstico crudo sobre la situación en general: “Hoy la seguridad social está rota. Todos terminan cobrando un plus, en algunos casos lógicos, en otros no. Una sola prepaga abona a los 25 días, en tanto que las otras lo hacen entre 45 y 60 días. Recién ahora estamos con una inflación del 4% mensual, y aún así ya se pierde en ese contexto”.

También quisimos consultarle respecto a los costos de tratamientos que van más allá de la cobertura, sobre todo en ortodoncia y prótesis. Una pregunta que surgía, sobre todo teniendo en cuenta el momento que se vive, era si había una retracción en la actividad ante costos que pueden ser considerados elevados por gran parte de la sociedad: “Llamativamente, podemos decir que no ocurre. Quizás porque no se pueden hacer ahorros mucho más grandes, pero en general los pacientes hacen un esfuerzo en lo que es su salud bucal”.

Los precios

“Se termina utilizando el dólar como parámetro de los valores”, indicó, detallando que la dupla más famosa, perno y corona, oscila entre 250 y 400 dólares. Un implante puede ir desde los 280 hasta los 600 dólares. Asimismo, los tratamientos de ortodoncia, de acuerdo al sistema que se utilice, va de un piso de 1000 hasta los 2000 dólares. Vale aclarar que son tratamientos prolongados, que pueden durar hasta un año y medio, y se va pagando a medida que se avanza, no es que se paga todo junto al inicio, sostuvo.

Una aclaración importante es que los valores dependen del trabajo y del tiempo que requiere. “No es como comprar dos kilos de papa”, graficó Pintar, subrayando que a veces determinados trabajos tienen características específicas o especiales y de allí la variación en los valores.

Por último, hizo una alusión especial al cambio que puede significar incluso en lo psicológico tener una pieza dental menos. “No es solo lo funcional, en la masticación, que es muy importante, sino también en el impacto hasta en la personalidad”, expresó.

Dentro de ese contexto, advirtió también que “mucha gente se fue del sistema, dejando la prepaga y haciendo lo que puede cada tanto”.

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