El costo de vivir en Mar del Plata: En los barrios la suba de alimentos fue del 5,5% en agosto
El Instituto de Investigación Social Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) publicó su informe mensual sobre la Canasta Básica de Alimentos (CBA) en los barrios populares de Mar del Plata y Batán. En agosto de 2024, el costo de esa canasta para una familia de cuatro miembros (dos adultos y dos niños/as) alcanzó los $373.144, lo que representa un incremento del 5,54% respecto al mes anterior.
Esta alza se suma a los aumentos anteriores, que han sido notoriamente altos en los últimos meses. Según la entidad, los precios de los alimentos vienen mostrando un incremento constante, sobre todo los alimentos frescos y de almacén.
Las frutas y verduras lideran los aumentos, con un incremento del 11,8%, destacándose la papa (50%), la batata (37%) y la banana (38%). En el rubro de almacén, productos como la polenta (26%), el yogurt (37%) y la leche (8%) también aumentaron significativamente. En la carnicería, el pescado subió un 22% y el hígado un 23%.
La garrafa de gas
El precio de la garrafa de gas de 10 kilos también ha visto un fuerte aumento. En julio, la recarga promedio era de $9.955, mientras que en agosto subió a $11.100, lo que representa un incremento mensual del 11,5%. Este aumento se enmarca en la desregulación de precios de la Secretaría de Energía de la Nación, eliminando los precios máximos anteriormente establecidos.
Los jubilados, complicado
Rodrigo Blanco, director local del ISEPCi, también advirtió sobre la difícil situación de los jubilados. La jubilación mínima en agosto se ubicó en $295.540, incluyendo un bono congelado de $70.000. Este monto está por debajo de la línea de indigencia, ya que solo cubre el 74% del costo de la canasta básica de alimentos.
En esa línea, Blanco criticó el relato oficial del gobierno sobre la inflación, señalando que la realidad muestra un aumento constante en los precios de los alimentos y servicios. A pesar de la caída en las ventas y la recesión económica, los precios básicos siguen subiendo, exacerbando el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores, jubilados y familias con asignaciones sociales.