Llamado a la acción global para frenar la contaminación por plásticos
La contaminación por plásticos se ha convertido en una crisis global que requiere de una acción conjunta a nivel internacional. Según un reciente informe publicado en la revista Science, los expertos afirman que la actual legislación no es suficiente para frenar la expansión de los residuos plásticos y microplásticos. Este llamado a la acción coincide con los 20 años que se acuñó el término microplásticos, utilizado por primera vez en un estudio pionero para describir fragmentos microscópicos de plásticos en los océanos.
Los investigadores subrayan la importancia de que el próximo Tratado sobre la Contaminación por Plásticos de la ONU no solo regule la emisión de microplásticos, sino que también incluya compromisos para reducir la producción de plásticos a nivel global. El profesor Richard Thompson, uno de los líderes de este estudio, afirma que "no actuar ahora podría llevar a un daño ambiental irreversible", ya que los microplásticos son contaminantes persistentes que, una vez liberados en el ambiente, son prácticamente imposibles de eliminar.
Este nuevo estudio, escrito por un equipo internacional de expertos, marca el 20º aniversario del primer trabajo que introdujo el término "microplásticos". Liderado por el profesor Thompson de la Universidad de Plymouth, el equipo ha estado investigando los impactos de los microplásticos en la fauna marina, en la salud humana y en los ecosistemas. Desde el 2004, se han realizado más de 7.000 estudios, proporcionando pruebas contundentes sobre los efectos nocivos de estos residuos en más de 1.300 especies y en los alimentos que consumimos.
Las cifras alarman: cada año se liberan al ambiente aproximadamente 40 megatones de microplásticos, una cifra que podría duplicarse para el 2040 si no se toman medidas contundentes. Estos pequeños fragmentos de plástico han sido encontrados en los rincones más remotos del planeta y en múltiples tejidos y órganos humanos, lo que ha generado preocupación en la comunidad científica.
En este contexto, la investigadora argentina Julieta Rodríguez, bióloga y becaria del CONICET, ha estado trabajando en el estudio de la presencia de microplásticos en el mar argentino. Junto a su equipo, Rodríguez investiga la interacción de estos contaminantes con peces de interés comercial, destacando que "nos enfocamos en estudiar los microplásticos en el agua y en matriz biológica", lo que resalta la gravedad del problema en el ecosistema marino local.
En ese sentido, señaló que todos los microplásticos que consumimos en tierra o producimos terminan en el mar. "Estos plásticos, además de enredarse o ser ingeridos por organismos marinos, también absorben contaminantes que se encuentran en el agua y eso puede ser potencialmente malo para su salud", afirmó en una entrevista con Daniel Temperoni en Radio Brisas.
La Ciencia Social y la Conciencia Ambiental
Además de las investigaciones científicas, los expertos también hacen hincapié en la importancia de la conciencia social y la educación para enfrentar este desafío global. La profesora Sabine Pahl, de la Universidad de Viena, subraya que "la contaminación por plásticos es totalmente causada por acciones humanas", lo que significa que solo mediante un cambio en las percepciones y el apoyo a políticas sostenibles se podrá lograr un impacto real.