Advierten por una fuerte suba en la cantidad de personas que acuden al Hospital Interzonal
El sector salud siempre tiene aristas para su análisis. A veces no queremos recargar las tintas, porque si continuamente se apunta que está en crisis, podemos deducir que la situación de emergencia es una constante, lo cual termina siendo un búmeran, porque lo naturalizamos.
En las últimas semanas, se fue marcando una tendencia preocupante, derivada de un deterioro en las condiciones económicas de muchas familias, que tiene su correlato en la manera en que afrontan los problemas de salud.
Para conocer con más detalle la situación que está enfrentando el Hospital Interzonal, nos pusimos en contacto con el equipo que lo administra, quienes nos precisaron que el sistema que se utiliza para llevar adelante las admisiones de emergencias, en el primer semestre del 2024 muestra un incremento de 15,4% en la cantidad de ingresos, en comparación a las registradas en el mismo período del 2023.
Asimismo, en el caso de los consultorios de demanda externa el incremento es mayor, encabezando la nómina el servicio de salud mental, puntualizándose que allí "la escalada de la demanda muy importante".
Respecto al aumento de dispensa de medicamentos suministrados por la farmacia, este proceso "es sostenido" y el peso de las personas internadas que tienen obra social se mantiene en alza. "En algunos meses llegó a representar un 40% del total de pacientes", graficaron.
"El requerimiento de atención en los consultorios de demanda espontánea en la Unidad de Pronta Atención UPA Alende muestra un aumento manifiesto, superando el 30% en los últimos meses", agregaron en contacto con Infobrisas.com.
Otro dato que se marcó con preocupación es que los ingresos por situaciones de violencia registran un aumento en los primeros meses del año, lo que da cuenta de un escenario más que complicado en el tejido social.
La respuesta del Hospital
Quien confirmó en diálogo con Radio Brisas este cuadro fue Matías Tártara, director del nosocomio, quien puntualizó que "se ha cambiado la proporción, teniendo una atención de entre un 20 y 30%, y hasta un 40%, de personas con obra social. Eso sin contar la gente que se da de baja de las prepagas o se queda sin obra social".
En ese contexto, Tártara destacó que "hay un gran compromiso del personal, que pone el hombre ante la situación".
La zona y los médicos
Esa mayor demanda en el Interzonal se conecta con las declaraciones dadas por el intendente de Balcarce, Esteban Reino, quien detalló que también tuvieron una suba de la afluencia al sistema de salud público de la localidad serrana. El jefe comunal fue enfático sobre la situación, al calificar como “exponencial” a ese incremento, puntualizando además que muchos dejaron de venir a Mar del Plata para atenderse allí. Incluso se puede pensar que el alza en la demanda del HIGA se contrapone con una disminución de pacientes de la región, quienes ante la fuerte suba del costo del transporte tuvieron que cambiar su forma de acceder a tratamientos de salud.
"La liberación de los precios de los medicamentos, de los insumos y de las prepagas, junto al desfinanciamiento de las obras sociales, el incremento de la desocupación y la pobreza vienen provocando una preocupante vulneración y sobrecarga del sistema público de salud", resumió, por su parte, Pablo Maciel, titular de CICOP, el gremio de los médicos bonaerenses.
Todo esto también se enlaza con una baja en la cantidad de afiliados de las prepagas, que además consignan cambios en su operatoria, siendo casi estandarizada la obligación de pagar un complemento, algo impensado años atrás. De acuerdo a lo detallado desde una de las empresas más importantes del sector, en Mar del Plata se ha estabilizado la cantidad de afiliados, luego de varios meses en donde había una disminución de la cápíta.
Los actores del sistema de salud, abarcando tanto el sector público como el privado, advirtieron que la pandemia había expuesto un estado de situación crítico. Lo paradójico del hecho es que a pesar de que las luces rojas se mantienen encendidas desde ese entonces, el deterioro se mantiene y el tema queda sepultado entre otras crisis, como si fuera un proceso de descomposición en cámara lenta. Esperemos que haya una reacción.