After News
Rompemos todo
Ganó la violencia, últimamente siempre gana la violencia. No importa el ámbito.
Ayer le tocó a uno de los activos populares que tiene la ciudad de Mar del Plata, el mejor clásico del básquet argentino de todos los tiempos, el Peñarol – Quilmes, es el partido que todos quieren ver, que muchos quisieron jugar y que muestra un espectáculo único con hinchadas, pasiones, banderas y canciones de cancha como nunca había ocurrido en el deporte de la americana.
Eso lo tenemos nosotros, lo tiene la ciudad, pero ayer lo rompimos todo.
El viernes, Adrián Barbarulo, en la Resistencia Matinal contaba que los hinchas de las dos instituciones deberían estar agradecidos a los “locos” que se ponen detrás de semejante empresa que es participar de una liga profesional que casi no tiene pantalla y que está muy desarmada por la modalidad de juego.
Ni hablar, si uno tiene que hacer básquet profesional en la segunda categoría de este deporte.
Sin esos dirigentes, las cuatro mil personas que ayer fueron al Islas Malvinas, no tienen plan, ¿se entiende? Bueno, ayer no lo entendieron
Bueno, la cuestión que Peñarol y Quilmes, siguen jugando sus competencias y hace 3 años decidieron jugar el gran clásico, aunque estén en categorías distintas. Homenajear al querido Juampi Sánchez, escolta que jugó en los dos clubes, y recaudar un monto que no se consigue en ningún otro partido del año.
Hasta acá todo era una fiesta en ediciones anteriores, ganaron ambos y todo terminó en paz. En realidad, como debe ser, unos se fueron más contentos, unos se fueron más tristes, pero en lo dirigencial todos felices.
Ayer parecía ser un partido que iba a terminar así, pero con otro condimento, se consiguió la pantalla de TyC Sports en el horario central de las 22 para que el partido se vea en todo el país y podamos demostrar que tenemos el mejor clásico del condado, se contrataron luces, equipos de sonido y se armó en formato show.
Parte de la dirigencia le había pedido a Bernardo Martín del Emturyc “danos una fecha en enero o en febrero y te hacemos el show del basquetbol del verano, lo llenamos de gente”. La respuesta no había sido positiva, pero ya se había sembrado la inquietud.
Quilmes jugó con una intensidad brillante y a Peñarol le pusieron una tapa sobre los aros, eso provocó un dominio total del tricolor y el partido ya estaba liquidado faltando 4 minutos para que finalice, por lo tanto, el espectáculo se mudó a las tribunas. Se cantaba de un lado y del otro, todo parecía normal.
Y todo explotó, increiblemente con joven de nos más de 25 años, que estaba en una de las ubicaciones laterales increpó a un contrario que estaba en las rebatibles. Parecía que todo quedaba en un cruce verbal, pero se desmadró y las barras saltaron las barandas para elegir la parte de las cabinas de prensa como campo de batalla. No vamos a contar más, porque Mar del Plata ayer fue tendencia en X por los videos que mostraron lo que no queríamos que pase.
Uno de los cronistas de Infobrisas fue oyente privilegiado de un relato de un espectador que contaba atónito que le habían sacado el encendedor para entrar a la cancha, estaba con sus dos hijas y no llevaba ni una bandera. La respuesta de uno de los participantes de la charla fue que “la cana” ultima todos los detalles en un partido así.
Se equivocó y feo. La separación de las parcialidades estaba dada con cintas plásticas de delimitación, los efectivos policiales en la zona del campo de juego y cuando llegó al lugar de la pelea, llegó tarde y desorganizada.
No queremos solo poner la mirada en el operativo, solo queremos mostrar que la violencia se apoderó de un sin números de cosas que antes sentíamos propias y que esos violentos se valen de las buenas intenciones para hacer de las suyas, mostrando el mal vendido aguante que genera “la pasión”.
Marcelo Jiménez y Alejandro Amodeo, presidentes de Quilmes y Peñarol respectivamente, ya saben que se les terminó el clásico que todos quieren jugar y que encima el Emder, les va a cobrar hasta el último centavo de los daños que ayer se provocaron en el Poli. Está bien, se tienen que hacer cargo.
Solo se necesita una persona para encender una mecha, el resto queda en los que festejan la explosión o los que se corren para evitar que los daños sean menores.
El lunes los presidentes de Peñarol y de Quilmes van a dar una conferencia de prensa en conjunto donde dirán los caminos a seguir.
Ayer perdimos todos, todos los que sentimos que es vital generar vida para Mar del Plata en todos los órdenes, todos los que queremos tener la ciudad más linda del mundo.
Ayer ganó la violencia. Últimamente, siempre gana la violencia.