¿Qué ingresos hay que tener para ser de clase media en Mar del Plata?
En alguna ocasión, William Cooke aseguró que el peronismo era el hecho maldito del país burgués. Siguiendo esa línea, se configuró la misma idea respecto a una categoría muy significativa de la Argentina: la clase media como el hecho maldito del país peronista.
Más allá de la humorada, o no tanto, si algo siempre representó a nuestro país dentro de América Latina fue la fortaleza y la importancia de su clase media. A diferencia de la región, no eran (se subraya el eran) tan marcadas las diferencias entre la clase alta y la baja. Encuestas recientes señalaban que el autopercibirse como clase media era el segmento mayoritario dentro de los argentinos.
En ese contexto, quisimos preguntarnos cuál sería el número aproximado de ingresos necesarios para ser considerado clase media en Mar del Plata. El interrogante toma un sentido distinto si pensamos que es una ciudad más que refractaria al peronismo, agregándose un fuerte componente de personas que vienen a vivir una vez terminado su ciclo laboral.
Desde ya que se trata de un acercamiento y cada situación es particular, con sus características especiales. Tomaremos como ejemplo a una familia compuesta por dos personas mayores de edad, ambos con trabajo, y dos chicos en edad escolar. La famosa “familia tipo”.
De acuerdo a lo consignado por el Indec en su último informe, una familia tipo necesitó $939.887 para no ser pobre en agosto. Quienes realizan mes a mes en Mar del Plata un relevamiento sobre la canasta alimentaria, en base a los precios en los barrios, es el Isepci, que dirige Rodrigo Blanco, con quien ya hemos dialogado en esta nota en Infobrisas.com. Respecto a lo que fue el último dato, se determinó que la canasta básica alimentaria alcanzó un valor de 373 mil pesos.
A falta de un Indec marplatense, que mediría con mayor exactitud la canasta de bienes que determinan en qué decil económico está cada familia, usaremos lo que fue el informe del Instituto de Estadísticas y Censo de la Ciudad de Buenos Aires, que en septiembre precisó que en ese distrito una familia requirió tener ingresos por 1.500.000 de pesos para ser considerada de manera formal como de clase media.
¿Qué se toma como parámetro dentro de esa canasta? Por un lado, todo lo que tenga que ver con la alimentación y limpieza dentro de un hogar, para pasar luego a gastos de transporte, salud y educación. Después se podrían agregar ítems como indumentaria, esparcimiento o gastos eventuales.
La vivienda, afuera de la medición
La principal advertencia que debemos tener en cuenta es que este tipo de canastas no incluyen el valor de un alquiler o un crédito hipotecario. Ese millón y medio de pesos que se tomaba como parámetro de clase media en el distrito porteño no incluía este gasto, ya que se parte de la base de que ya son propietarios de una vivienda. Pequeño gran detalle.
En Mar del Plata, según consultamos a un especialista del mercado inmobiliario, un departamento de tres ambientes en la zona del macrocentro, o un chalet de tres ambientes en un barrio un tanto más alejado, tiene como piso de alquiler unos 450 o 500 mil pesos.
En cuanto a gastos por alimentación, utilizaremos a la que mide el Isepci, que la pondera en 373 mil pesos. “Son 57 productos, medidos en las cantidades que INDEC determina para una familia de adultos y dos chicos, y que cubre los requerimientos energéticos básicos”, nos precisó Blanco, aclarando que “marca la línea de la indigencia. Es lo elemental”. Siendo muy conservadores, llevaríamos ese número a 600 mil pesos, agregándole el componente de elementos de higiene personal y limpieza del hogar.
¿Qué podemos decir del transporte? En esta simulación, vamos a hacer de cuenta que esta familia posee un coche, municipalizado, y a nafta. Salvo que sea el auto fantástico, no hay manera de que alcance a cubrir todos los trayectos laborales y escolares, por lo que también vamos a sumar unos boletos de colectivo. Este gasto, entre el auto – que incluye seguro, combustible, cochera - y el micro, le vamos a atribuir un costo de 150 mil pesos. No vamos a sumarle cuestiones como arreglos, services o lavado. Volvemos a ser cautos.
Educación, salud y servicios
La educación de los chicos es otro tema urticante. ¿La escuela pública es para la clase baja? Sería una generalización errada. También podríamos hablar del caso de un hijo adolescente que ya empieza la universidad estatal, pero nos vamos a quedar con que son dos chicos en primaria. Las escuelas confesionales tienen un piso de 55 o 60 mil pesos por alumno, en tanto que una escuela bilingüe y de doble escolaridad ronda los 400 mil pesos. Dentro de lo que podríamos llamar esos dos extremos, hay múltiples variables. Manteniendo la postura moderada, estimaremos para esos dos chicos un gasto total de 150 mil pesos, contabilizando además útiles y las galletitas para el recreo.
Continuando el cálculo, contabilizaremos ahora un gasto aproximado de un hogar, que incluiría los servicios esenciales, luz, gas y agua, a lo que deberíamos agregar telefonía celular e internet. Pongamos también el municipal y el inmobiliario. Cada casa es un universo particular, y no todos gastamos lo mismo, pero siguiendo nuestra política de ir hacia un número austero, en este caso sumaríamos otros 100 mil pesos. Puede ser más, podría ser menos, pero le vamos a poner esa cifra.
Salud. Todo es un tema. ¿Contabilizamos prepaga u obra social? Depende de la decisión de cada hogar, pero no estaríamos muy desacertados si decimos que la prepaga está muy asociada a la clase media. Los números son más que dispares, y tienen relación directa con el empleo que se tienen y lo que se descuenta del recibo de sueldo. Vamos a agregar otros 100 mil pesos, con muchos asteriscos, ya que depende de la elección de cada familia. De no tener prepaga, la obra social requiere abonar coseguros. Y también está la cuestión de los medicamentos.
Cerramos entonces aquí la estimación, aclarando que no vamos a incluir lo que podría ser vacaciones, estar asociado a un club, comidas afuera o salidas a ver un espectáculo, porque sería abrir aún más la gama de posibilidades.
Entonces, si hacemos esta suma de gastos mensuales, estamos en condiciones de afirmar, de manera muy cuidadosa, que una familia tipo en Mar del Plata, para ser considerada de clase media, debe tener un ingreso mínimo de 1 millón 100 mil pesos. ¿Es un número muy estrambótico?
Según informó la semana pasada el Indec, el 70% de la población ocupada gana menos de $ 550.000 al término del primer semestre del año. Un ejercicio muy poco académico, desde ya, pero que puede ser un puntapié para pensar al respecto. 1.100.000 pesos. Y sin tomar en cuenta el alquiler. Les dejamos a ustedes opinar si es mucho o poco.