2025-01-07

De campeón de esquí acuático a maestro heladero: La historia de Pablo Capurro en La Perla

Liderada por Pablo Capurro, arquitecto y campeón de esquí acuático, su familia transformó un estudio de arquitectura en un rincón de deliciosos helados artesanales.

Frente al icónico balneario Alfonsina, en el barrio de La Perla, se encuentra una heladería que es mucho más que un lugar donde disfrutar un rico helado. Detrás del mostrador, entre vitrinas repletas de helados artesanales y un inflable para los más chicos, late una historia de familia, esfuerzo y amor por los sabores genuinos.

Pablo Capurro, arquitecto y campeón de esquí acuático en los años 90, es el alma de esta heladería. Junto a su esposa, también campeona en la misma disciplina, y su hija, quien hoy es encargada del negocio, han creado un rincón único frente al mar.

La historia comenzó en 1989, cuando Pablo decidió transformar su estudio de arquitectura en una pequeña heladería artesanal. "Empezamos con máquinas de helado soft y luego aprendí los secretos del helado porteño", recuerda con nostalgia. 

Con raíces italianas, su paladar exigente lo guió a crear recetas únicas, como el clásico sambayón, elaborado exclusivamente con crema, o el icónico lemon pie, coronado con grandes copos de merengue italiano.

Capurro también se destaca por el sabor de pan dulce, que combina nuez, almendras, pasas de uva remojadas en ron y cerezas, creando una mezcla intensa y sabrosa. “A diferencia del panetone, que es más achatado, el pan dulce es más alto, pero su sabor es similar gracias a ingredientes como leche, crema y un toque de agua de azahar”, asegura Pablo al contar sobre el gusto. 

La oferta de helados supera los 60 sabores, con creaciones que van desde clásicos como dulce de leche y chocolate hasta propuestas más elaboradas como pan dulce y torta selva negra.

"Deconstruimos sabores como arquitectos", explica Pablo, detallando cómo recrean la estructura de una torta en cada bacha.

El local también fue hogar de un restaurante que cerró antes de la pandemia y de una pequeña fábrica de cerveza artesanal. "Todo lo hacemos con dedicación y calidad", asegura Pablo, quien aún a sus 75 años conoce cada detalle del negocio y de sus empleados. 

"Las ventas fueron fuertes hasta octubre, ahora solo queda esperar", comenta Pablo, siempre atento a mejorar y seguir ofreciendo lo mejor a quienes se acercan a disfrutar de sus helados con vista al Atlántico.

En La Perla, esta heladería es un punto destacado en la Ruta del Helado Marplatense, un destino cargado de historia, pasión y sabor.

Temas de esta nota
Te puede interesar