Italia restringe la ciudadanía por ius sanguinis: El Partido Democrático rechaza la medida
El Gobierno de Italia, encabezado por la primera ministra Giorgia Meloni, ha aprobado una reforma a la Ley de Ciudadanía que restringe el acceso a la nacionalidad por ius sanguinis. La nueva normativa establece que solo los descendientes de primera y segunda generación (hijos y nietos de italianos) podrán obtener la ciudadanía, dejando afuera a bisnietos y generaciones posteriores.
Esta decisión tiene un impacto significativo en Argentina, país que alberga una de las comunidades de descendientes de italianos más grandes del mundo. Históricamente, miles de argentinos han accedido a la ciudadanía italiana a través del derecho de sangre, lo que ahora será mucho más limitado.
Rechazo del Partido Democrático en Argentina
Desde el Partido Democrático en Argentina, que representa los intereses de la comunidad italiana en el país, expresaron su "profunda preocupación" por la reforma y aseguraron que no se quedarán de brazos cruzados. "Esta medida no solo es injusta, sino que también desconoce el vínculo histórico, cultural y social entre Italia y su vasta comunidad de descendientes en el extranjero", afirmaron en un comunicado.
El Partido Democrático también cuestionó el argumento del Gobierno italiano de que la reforma busca "ordenar y agilizar" los procesos de nacionalización. "Lo que están haciendo es cerrar las puertas a miles de personas que han mantenido viva su raíz italiana, contribuyendo al desarrollo de Italia desde el exterior", señalaron.
Ante esta situación, dirigentes del Partido Democrático anunciaron que impulsarán iniciativas para intentar revertir la decisión. Entre ellas, se encuentra la posibilidad de llevar el debate al Parlamento Europeo y promover una campaña internacional para visibilizar el impacto de la reforma.
La nueva restricción también modifica el proceso de solicitud de ciudadanía. Ahora, en lugar de tramitarse en los consulados italianos, las solicitudes serán evaluadas directamente en el Ministerio del Exterior en Roma, lo que podría aumentar considerablemente los tiempos de espera y burocracia.
Con esta reforma, miles de argentinos que esperaban iniciar su trámite de ciudadanía italiana podrán verse afectados. La comunidad italoargentina se encuentra movilizada y atenta a las acciones que puedan tomar los sectores políticos que buscan revertir la medida.
"No podemos aceptar que un derecho histórico sea cercenado de esta manera. La lucha recién empieza", advirtieron desde el Partido Democrático en Argentina.