Auto Estilo Brisas
Un jugador más accesible para volver a competir
En casi todas las personas hay un denominador común que se basa en lo más elemental de lo aspiracional, que es conseguir algo por primera vez. El techo propio como el objetivo más preciado. Pero un escalón por debajo seguramente está la posibilidad de llegar al primer automóvil. Y si es un cero kilómetro, mucho mejor. El siguiente acto reflejo que aparece es no sólo llegar, sino mantenerse. En este caso sería mantenerlo, por los costos que insumen desde el seguro y la patente hasta el combustible y los services de pos-venta.
Ese “primer auto” en un mercado distorsionado, sobrecargado de impuestos y precios que son casi obscenos, arranca en el orden de los 20 millones de pesos. Allí desembarca una corporación que es tan referente en Asia como en los vecinos mercados de Chile y Uruguay. La coreana – obviamente del Sur – Hyundai es una automotriz nacida en la misma familia con Kia, al menos del otro lado del mundo. Luego, a través de subsidiarias e importadoras, según el caso, son dos marcas independientes que compiten entre sí, aunque también comparten plataformas en centros de producción y motores para ciertos desarrollos de sus diversos modelos.
Con la predominante sequía de dólares y los vaivenes de un mercado en crisis, Hyundai como otras compañías extranjeras, quedó casi caída del sistema. Excepto por algunos modelos muy Premium en el segmento de los SUV como Tucson y Santa Fe o un poco más accesible con la Creta, que ahora es importada de Brasil. O bien en mínimas cantidades, la van Staria – sucesora de la H1 - y los privilegiados que pudieron llegar a un paso más extremo con los deportivos Veloster y Génesis en otros tiempos que parecen tan lejanos. El final del cepo cambiario con un dólar estable envalentona a Hyundai para traer también desde el mercado brasileño el HB 20 en carrocerías hatchback y sedán. Viene a ocupar el lugar que con mucho esfuerzo intentó ganarse el Grand i10 o previamente el Atos.
Esta vez el HB 20 pega un salto muy competitivo por su relación precio-producto en el rango de los autos compactos, y con mayor preferencia por la silueta cinco puertas. De hecho, si bien en los últimos dos meses logró patentar apenas el 10% aproximado que sus más fuertes rivales, es una porción significativa de una torta que el resto mira con recelo. Toyota Yaris, Peugeot 208 y Volkswagen Polo son los que manejan en ese orden los mayores volúmenes. De ellos, únicamente el francés es de fabricación nacional en El Palomar y los otros dos proceden también del gigante sudamericano.
Las mayores fortalezas del HB 20 están en su estética exterior, moderna, robusta y con una parrilla de proporciones más parecidas a vehículos de una gama superior. Pero el valor agregado llega con un equipamiento de seguridad de 6 airbags y un pack de asistencias a la conducción como el frenado autónomo de emergencia delantero y cruzado trasero, control de cambio de carril involuntario y alertas de ángulo ciego. El punto más débil pasa por su motor, algo antiguo, aspirado de 1.6 litros que permite llegar a 123 caballos de potencia. En la versión Platinum Safety que es tope de gama, la caja automática de seis marchas - que también equipa a la intermedia – se muestra muy exigida para un sobrepaso en ruta, tirando rebajes que llevan las RPM al orden de las 5 mil. Luego se estabiliza aunque siempre que estemos a una velocidad constante superior a los 100 kilómetros por hora estará arriba de las 2 mil revoluciones por minuto. No tiene mucha incidencia en los niveles de consumo a pesar de la reducida capacidad de su tanque de 50 litros. También quedó algo antiguo el diseño del tablero, con alguna semejanza a la polémica pantalla que supo traer el Toyota Etios. Si bien el instrumental del HB 20 tiene abundante información y está frente al conductor, detrás del volante, confunde la medición de las revoluciones en digital, del mismo tamaño que el velocímetro.
El HB 20 tiene confort de marcha para el conductor y sus ocupantes, inclusive en las plazas traseras, con tapizados símil cuero, pantalla multimedia de 8 pulgadas con integración a dispositivos móviles y cargador inalámbrico.
Como se sabe y lo marcaba en este artículo, compartir equipamiento y motores es una de las ventajas más usuales de las corporaciones. Hyundai HB 20 y el nuevo K3 de Kia llevan la misma motorización y transmisión, a pesar de que este último es ensamblado en México.
No solamente de japoneses y chinos es la avanzada de automotrices a nivel global. También los surcoreanos muestran sus estrategias y ambiciones, con diseños atractivos, futuristas y en el caso del HB 20 con precios muy competitivos, a pesar de ser una empresa que no fabrica en nuestro país.
Por Daniel Revol / @DanielRevolArg