Auto Estilo Brisas
El rombo toma forma de crossover
Dicen que renovarse es vivir. Y en tiempos muy difíciles, es sobrevivir. La industria automotriz está inmersa en una dualidad. Abarca el apalancamiento de modelos que podrían calificarse como exitosos hasta el agotamiento de stock y capacidad de producción a fuerza de restyling. Y también incluye en el otro extremo a los nuevos vehículos que vienen como reemplazo al ritmo de la demanda. Sería muy extenso hablar de al menos una docena de marcas que rearman estrategias en función de sus competidores y de las preferencias del consumidor. Por eso, hoy solamente me detengo en el rombo de origen francés.
Aún pueden verse en rodaje, y en algunos casos en muy buen estado, el 9, 11, 12, 18 y 21. Parecen líneas de colectivos porteñas, pero me refiero a esos modelos que Renault supo fabricar y comercializar de a miles, inundando nuestro país de punta a punta, casi con los mismos diseños durante dos décadas, algunas diferencias en el frente y muy pocas en la cola. Detenerse en un semáforo detrás de uno de esos autos es un juego azaroso para descubrir de cuál se trata. Esos faros apaisados, con rectángulo tricolor, fueron utilizados en cuatro de ellos. Ya en los años 90 el Rombo comenzó a romper el molde con la llegada del Clío, que tuvo varias generaciones y lamentablemente la número 4, superior a todas, nunca logró desembarcar en la Argentina. El heredero del Clío Mío fue bautizado como Kwid. En cambio, aquellos sedán que estaban identificados con números como nombres se reconvirtieron en Logan o Symbol. De mayor estatus fueron el Laguna, Latitude, Fluence y no faltarán algunos memoriosos y coleccionistas que estarán siempre alertas a la aparición de la Coupé Fuego.
Hoy Renault está en un proceso de reconversión que no incluye bajas sino ampliación de la oferta. La llegada desde Brasil del Kardian es para algunos la sucesión del Stepway. Sin embargo, al igual que el Sandero del que es un derivado, ambos siguen disponibles ya que continúan produciéndose en Santa Isabel, junto al Logan y la renovada Kangoo. Al menos, eso sucede hoy en la planta cordobesa que entrará en poco tiempo en reformas, para adaptarse a la línea de producción del proyecto que por ahora se denomina Niágara, y que reemplazará la discontinuidad de las pick-ups Alaskan y Frontier, en alianza con Nissan.
Subirse al Kardian es una experiencia nueva en todos sus sentidos. Podría traer alguna reminiscencia de un Stepway en la posición de manejo, pero cuando le damos contacto con la tecla, lo ponemos en movimiento y revisamos su diseño y equipamiento nos vamos a encontrar con un producto novedoso, refrescante y muy competitivo en su segmento y en el mercado en general. El Kardian fue escalando en ventas hasta convertirse el mes pasado en el décimo, con un tercio de los patentamientos que tuvo el líder de la categoría autos, el Toyota Yaris. Aunque su competidor directo es la versión Impetus del Fiat Pulse y su precio ronda los 33 millones de pesos.
Las sensaciones de manejo que despierta el Kardian se perciben en las vibraciones del motor turbo de 1 litro, 3 cilindros, 120 caballos y 200 NM de torque. Esa opción tope de gama es el diferencial de la propuesta base que mantiene el antiguo motor 1.6 aspirado.
El Premiere Edition viene con caja automática de doble embrague, rápida de reacciones y tres alternativas de manejo que van desde la Eco - más ecológica y económica - hasta la más ágil y picante que se denomina Sport. La intermedia es My Sense que ya muestra otros reflejos en la aceleración y la dirección. Los consumos son buenos y dependerán justamente del modo de manejo, con la optimización del sistema Stop-Start. Confortables butacas tapizadas en tela, con líneas anaranjadas de estilo deportivo y el emblema del Rombo grabado en uno de sus laterales le dan un diseño interior más personal. Todo convive junto a sutiles líneas de ambientación en colores a elección, apliques en negro brilloso y unos pocos materiales blandos. La pantalla multimedia de 8 pulgadas está un paso por encima del sistema que Renault usó hasta el cansancio. Le agrega valor con sus 6 airbags, sensores de ángulo ciego, control de velocidad crucero adaptativo, freno autónomo de emergencia, freno de mano electrónico automático en Parking y cámaras delantera y trasera, entre otros componentes de seguridad.
El Kardian ya comienza a verse en el tránsito urbano y rutero y también se lleva algunas miradas por su aspecto Crossover, con barras laterales removibles en el techo y un porte robusto. De frente, un seductor estilo francés luce una parrilla con mini-rombos en combinación con 3 luces en distintos niveles, que se asemeja a un diseño que otra competidora coterránea supo lucir. Es muy bueno el poder lumínico de las bajas y altas full-led por debajo de la ceja que se activa como marcha diurna.
La K es una letra que si la despojamos de connotaciones políticas, ha comenzado a ganar protagonismo con mayor frecuencia en los nombres propios de Renault en este siglo. Koleos que viene de una renovación estética, Kwid con una interesante versión eléctrica o Kangoo y esa inagotable capacidad de aceptación y demanda. Pero con la K al medio no ha tenido el éxito esperado la camioneta Alaskan y se viene una apuesta interesante con el recientemente presentado Arkana, un SUV de diseño fastback. El consagrado Plan Rombo le ha permitido a varias generaciones llegar a buena parte de esta oferta de productos, que hoy posiciona a la francesa como cuarta en ventas. Y con vehículos como el Kardian, le sobran potentes y seductoras herramientas.
Por Daniel Revol / @DanielRevolArg