¿Una generación miope? La miopía crece con el uso temprano y prolongado de pantallas
Un reciente metaestudio internacional alerta sobre la creciente incidencia de la miopía entre niños y adolescentes, asociada directamente al uso de pantallas. La investigación, que recopiló y analizó 45 estudios previos, concluyó que pasar más de una hora diaria frente a dispositivos como celulares, tablets, consolas, computadoras o televisores aumenta en un 21% las probabilidades de desarrollar esta afección visual.
Los investigadores, liderados por un equipo científico surcoreano, se centraron en personas de entre 2 y 19 años, y confirmaron que el riesgo se incrementa notablemente entre una y cuatro horas de exposición, y continúa en ascenso con el tiempo de uso.
¿Qué es la miopía y por qué preocupa?
“La miopía es un error de refracción que produce visión borrosa, ya que modifica el punto en el que el ojo enfoca con nitidez. Si este mecanismo no funciona adecuadamente, se genera esta patología”, explica el oftalmólogo Roberto Albertazzi, director del Centro de Ojos de Quilmes, en diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes.
El fenómeno no es nuevo, pero sí se intensifica. Según el Instituto Internacional de Miopía, en 2020 el 30% de la población mundial presentaba este trastorno visual. De mantenerse la tendencia, se espera que para 2050 la cifra alcance al 50%.
Los expertos aclaran que la exposición a pantallas no es la única causa de esta problemática.
La oftalmóloga del Hospital Italiano de Buenos Aires, María Angélica Moussalli, señaló que también puede haber factores genéticos, congénitos o estructurales, como el alargamiento anormal del globo ocular (miopía axial). Sin embargo, destacó que “la miopía axial sí está relacionada con el uso de pantallas a edades muy tempranas, especialmente antes de los cinco años, cuando la vista aún se encuentra en pleno desarrollo”.
Albertazzi agregó: “La visión en desarrollo es mucho más lábil y susceptible a los estímulos visuales. Cuanto más prolongado sea el esfuerzo acomodativo –el intento del ojo por enfocar–, mayor es el riesgo de que se genere una miopía”.
El estudio advierte que la miopía no solo aparece cada vez más temprano, sino que también progresa más rápido y con mayor gravedad. Esto puede derivar en complicaciones serias como degeneración macular, desprendimiento de retina o glaucoma.
¿Qué se puede hacer?
Los especialistas coinciden en la necesidad urgente de modificar hábitos. “Hasta los tres años, lo ideal es no exponer a los niños a pantallas. De los tres a los cinco años, el tiempo de uso no debería superar los 20 minutos o una hora diaria si fuera imprescindible. Y a partir de los cinco, se recomienda la regla 20-20-2: cada 20 minutos de pantalla, descansar 20 segundos, y no superar las dos horas por día”, sugirió Moussalli.
Carlos Kotlik, jefe del servicio de Oftalmología del Hospital Notti de Mendoza, agregó otra clave: “La luz natural es fundamental. Pasar tiempo al aire libre ayuda a que el ojo se relaje y vea a distancia. Además, una medida simple, pero útil, es configurar los dispositivos en modo blanco y negro, para reducir el impacto visual”.