La carne subió 6,1% en abril y los salarios siguen congelados, advirtió el gremio
El secretario general del Sindicato de la Carne en Mar del Plata, Osvaldo Quiroga, expresó su preocupación por el aumento del precio de la carne y la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector. En diálogo con Radio Brisas, aseguró que la situación actual “es insostenible” y cuestionó las políticas salariales del Gobierno.
“Nosotros también somos consumidores. Personalmente, voy a la carnicería como cualquier argentino, y cada vez se hace más difícil. Esto es una cadena que afecta a todos: frigoríficos, carniceros y trabajadores”, afirmó Quiroga en una entrevista con Nicolás Galante.
El dirigente sindical destacó que en abril la carne aumentó un 6,1%, un número muy por encima del índice de inflación informado oficialmente. “Con la misma plata que antes comprabas una determinada cantidad de carne, ahora llevás la cuarta parte. Mientras tanto, el Gobierno fija una pauta salarial del 1%. Es irrisorio”, sostuvo.
Según explicó, los aumentos no solo se reflejan en el mostrador: “Los frigoríficos también reciben subas en insumos, tarifas de luz, gas, combustibles y transporte. Todo eso repercute en el precio final de la carne. Los valores no están atrasados, están sincerados. Lo que falta es un sinceramiento de los salarios”.
Quiroga también denunció el estancamiento de las negociaciones paritarias del sector: “Todavía no pudimos cerrar las paritarias de febrero y marzo. Nos ofrecieron un 1,5% de aumento, algo totalmente insuficiente. Ahora seguimos negociando abril, mayo y junio. Con un 1% de aumento mensual, un trabajador de la carne apenas puede comprar medio kilo de carne”.
Además, planteó la dificultad creciente de los trabajadores para afrontar los gastos esenciales: “El argentino no quiere dejar de pagar. Pero cuando la situación aprieta, dejás de pagar cosas para poder comer o comprar medicamentos. Si además alquilás, es directamente imposible”.
Finalmente, criticó la desconexión entre los índices oficiales y la realidad de los consumidores: “La inflación que me importa es la del supermercado, la carnicería, el almacén. Esa es la que sentimos todos los días. No puede ser que en un país democrático y libre estemos viviendo así”, concluyó.