La Colecta Anual de Cáritas llegó a Mar del Plata: cómo funcionan los créditos que mejoran la vida de cientos de familias
Este sábado, la Catedral de Mar del Plata se llenó de color con una fiesta folclórica en el marco de la Colecta Anual de Cáritas. "Es una fiesta en todas las parroquias de la Diócesis y del país", destacó la vicedirectora de Cáritas Mar del Plata, Marta Mirande, en exclusiva con Valeria Figueroa, por Radio Brisas.
Es la única colecta basada en donaciones exclusivas de dinero por parte de Cáritas, lo cual "es muy importante para poder sostener los distintos programas que tenemos", explicó Marta Mirande, quien luego detalló cómo funcionan esos programas, el destino final de los fondos donados.
La recepción general del evento del sábado fue muy buena, sobre todo porque el clima acompañó y no hubo inconvenientes para desplegar el espectáculo con la participación de niños y niñas.
La Colecta Anual de Cáritas, que se lanzó desde este sábado en todo el país con el lema "Sigamos organizando la esperanza", tiene la característica de conectar directamente con las comunidades locales, dada la ramificación de la organización en las distintas diócesis y parroquias.
En cuanto a Cáritas Mar del Plata, explicó la vicedirectora, se trata de una ciudad "con una necesidad muy grande". "Se sigue viendo mucha demanda de alimentos, mucha gente en situación de calle", lamentó Mirande. En los últimos meses, además, se ha reconocido un franco aumento en la cantidad de parroquias que tienen desayunadores para la gente en situación de calle, algo que también reconoció la vicedirectora este domingo.
La manera de colaborar en Mar del Plata puede realizarse a través de caritasmardelplata.org.ar o bien depositando las donaciones en distintos sitios en los que, ocasionalmente, se desplegarán puntos estratégicos para dejar el aporte: puertas de supermercados, iglesias y, sobre todo, las colectas de misa.
El singular programa de créditos para viviendas y emprendimientos que impulsa Cáritas
Desde Cáritas Diocesana, los fondos donados van a estar dirigidos a tres cosas, según confirmó Mirande en el ciclo "Todo Vale" de Radio Brisas.
Una parte importante de los fondos donados permitirá sostener dos importantes programas. "Son los créditos para, por un lado, mejorar la vivienda, y por otro, emprendimientos productivos". Proyectos que apuntan directamente a la "promoción humana", y que las familias tengan una casa y vidas más dignas.
El funcionamiento de los créditos es sencillo, y es vital para muchos hogares. Desde Cáritas se gestiona la donación, no de dinero, sino de materiales necesarios para la construcción o reparación de la vivienda, y las familias luego devuelven en cuotas ese dinero, que vuelve a la caja para colaborar con otra familia o para emprendimientos productivos.
"No se le da la plata a la familia. Cada Cáritas Parroquial presenta una solicitud a Cáritas Diocesana con los datos de la familia, qué obras quiere hacer", explicó la vicedirectora, Marta Mirande.
El programa tiene, según Mirande, una demanda altísima. El dato, si bien marca una conexión de la Iglesia con la comunidad, expresa también un problema para atender esas necesidades. Por eso, la entrega de créditos "depende de la urgencia de la situación y la disponibilidad de dinero respecto de lo que se ha recuperado", detalló.
Al margen de las donaciones que emanan de la Colecta Anual, lo cierto es que la devolución de las cuotas es muy buena. "La gente devuelve y se esfuerza en devolver", aunque "la plata que entra, en general, no alcanza a cubrir la demanda", reconoció Marta Mirande.
¿Y qué hay de los "emprendimientos productivos", la otra pata de los créditos? Se trata de un programa para asistir a las familias y a las personas a potenciar sus oficios. Así, ejemplificó una de las encargadas de Cáritas: "Para los hombres que cortan el pasto, que tengan una máquina mejor o que la puedan arreglar; personas que cocinan, que puedan tener un horno industrial para poder hacer mayor cantidad de cosas".
Por otro lado, los fondos permitirán también seguir manteniendo el Hogar de Nazaret ubicado en Balcarce y Avenida Jara, que desde hace 17 años brinda duchas, una cama caliente, alimentación y, sobre todo, contención —con psicólogos y trabajadores sociales— a personas en situación de calle.