El Obispado manifestó preocupación por la crisis en el puerto y llamó a avanzar por "caminos de diálogo"
El Obispado de Mar del Plata emitió un comunicado titulado "Ante la crisis laboral y productiva en el Puerto de Mar del Plata" en el que manifiesta preocupación por las dificultades que afronta el sector pesquero, con paralización de buena parte de la flota, y llamó a las partes en conflicto a "buscar caminos de diálogo y soluciones concretas".
"La paz social no se construye desde el enfrentamiento ni desde el abandono, sino desde la escucha, la justicia y el respeto por la dignidad de cada persona", expresaron desde la conducción local de la Iglesia Católica.
Refieren así de manera oficial a la situación delicada que se vive por buques que no salen a pescar debido a diferencias entre armadores y trabajadores, en vísperas del inicio de la campaña de langostino.
El Obispado expresó "cercanía y solidaridad con los numerosos trabajadores, familias y actores sociales vinculados a la actividad portuaria" y remarcan que como Iglesia están llamados a "acompañar el dolor, la incertidumbre y la angustia que esta situación provoca, especialmente en quienes se ven privados de su trabajo, sustento fundamental para una vida digna".
Citan al papa Francisco cuando advertía que "el trabajo es una dimensión esencial de la existencia del hombre sobre la tierra, una prolongación de la obra de la creación. Quitar el trabajo es quitar la dignidad".
Por eso alientan "una cultura del encuentro y del diálogo sincero" y en ese sendero un llamado urgente a autoridades de todos los niveles, tanto funcionarios como referentes de la actividad industrial en cuestión, a "buscar caminos de diálogo y soluciones concretas que permitan reactivar la actividad portuaria y preservar las fuentes de trabajo. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios".
"La paz social no se construye desde el enfrentamiento ni desde el abandono, sino desde la escucha, la justicia y el respeto por la dignidad de cada persona"
"La paz social no se construye desde el enfrentamiento ni desde el abandono, sino desde la escucha, la justicia y el respeto por la dignidad de cada persona", dicen desde el obispado y remarcan que en la misión pastoral hay disponibilidad para "acompañar todo esfuerzo honesto de diálogo".
"Que este tiempo de prueba sea ocasión para renovar nuestro compromiso con el bien común y con una Mar del Plata más justa, fraterna y solidaria", afirman en el cierre de la nota.