El Gobierno lanzó el Departamento Federal de Investigaciones
El Gobierno nacional oficializó la creación del Departamento Federal de Investigaciones (DFI). Se trata de una nueva unidad de elite dentro de la Policía Federal Argentina (PFA), destinada exclusivamente a la investigación criminal de delitos federales, transnacionales y del crimen organizado. Desde el Ejecutivo lo compararon con el FBI estadounidense, por su estructura autónoma y su enfoque estratégico.
Durante el anuncio, el presidente Javier Milei celebró la medida como un paso clave en la reconstrucción del orden público. "Con la creación del Departamento Federal de Investigaciones, la Policía Federal se va a concentrar en la investigación criminal profunda, al servicio de desarticular organizaciones. Vamos a trabajar en la raíz del delito", afirmó.
Asimismo, agregó que "el orden público es sagrado. Por eso terminamos con los piquetes extorsivos que tenían de rehén a la gente de trabajo. Y tercero: los de azul son los buenos y los malos son los delincuentes".
Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, consideró que el nuevo organismo permitirá concentrar todos los esfuerzos investigativos y llegar "al hueso de las organizaciones que intentan tener poder y dinero en nuestro país". Para Bullrich, el DFI representa una herramienta moderna, profesionalizada y con independencia operativa, que permitirá actuar de manera más eficaz frente a delitos complejos.
La reestructuración implica que la Policía Federal deje de ocuparse del patrullaje en la Ciudad de Buenos Aires —función que ya cumple la Policía de la Ciudad— y se enfoque de manera exclusiva en tareas investigativas. A su vez, el nuevo esquema conservará áreas sensibles como la Seguridad de Estado, encargada de proteger los tres poderes del Estado y las embajadas extranjeras en el país.
Una nueva etapa para la seguridad
El Departamento Federal de Investigaciones buscará replicar modelos internacionales exitosos, como el del FBI en Estados Unidos o la Policía Judicial en Europa, con una fuerte capacitación técnica, acceso a tecnología de punta y autonomía operativa.
Su tarea será central en la lucha contra el narcotráfico, el lavado de dinero, el cibercrimen, la trata de personas y otras formas de crimen organizado que operan en redes internacionales.
La creación del DFI marca un cambio de paradigma en materia de seguridad, en un contexto donde la sociedad reclama mayor eficacia del Estado frente al avance del delito. Desde el Gobierno aseguraron que no se trata solo de una reforma administrativa, sino del inicio de una fuerza federal moderna, enfocada en la inteligencia criminal y en la persecución penal estratégica.