2025-07-06

Los novedosos proyectos de Manuela Sosa y Leandro Ciappina, ganadores en INTECMAR

Este domingo en "Todo Vale", Manuela Sosa, fundadora de Hattori, y Leandro Ciappina, cofundador y CEO de ArgenTag, explicaron a qué se dedican sus proyectos, que el pasado miércoles recibieron un importante reconocimiento por parte de INTECMAR.

El pasado miércoles 2 de julio se realizó la entrega del Premio a la Innovación, que organiza la Red INTECMAR. Los ganadores fueron distinguidos en un evento en el Espacio Chauvin, por destacarse en el desarrollo de proyectos tecnológicos con valor agregado e impacto positivo en la sociedad

En la categoría Empresarios, uno de los dos ganadores fue Leandro Ciappina de ArgenTAG, mientras que en la categoría Emprendimientos, uno de los dos premios fue para Hattori, de Manuela Sosa. El primer y segundo lugar de ambas categorías recibieron premios económicos por el valor de $4.000.000 y $2.000.000, respectivamente.  Este domingo, ambos participaron de "Todo Vale", el ciclo que conduce Valeria Figueroa en Radio Brisas, y profundizaron sobre sus proyectos.

Con la apertura de INTECMAR a recibir en sus ternas a los llamados proyectos de innovación social, llegó la oportunidad para Manuela Sosa y Hattori, que recibió uno de los incentivos económicos como reconocimiento.

El novedoso proyecto de Hattori: "la basura ahora es arte”

Manuela Sosa es la fundadora de Hattori, un proyecto de triple impacto, con producción cien por ciento marplatense. Como suele ocurrir en los emprendimientos, la idea de Manuela comenzó en un espacio bien delimitado y más bien reducido. Pero todo escaló hasta trabajar, por ejemplo, con Pepsico.

"En principio, comenzamos reciclando plásticos de un solo uso de baja densidad; todo lo que es bolsas, nylon envolvente: la gente nos acrcaba sus propios plásticos y a partir de eso fabricamos cuero de plástico reciclado", explicó Manuela. Con ese cuero, en Hattori diseñan y fabrican una variada línea de productos de marroquinería, esencialmente compuesta por mochilas, bolsos y carteras.

El proyecto, desde su origen en 2020, se ha perfeccionado y se sigue perfeccionando con cada intervención, y también ha ampliado sustancialmente sus fronteras desde aquel lanzamiento con bolsas de plástico. "Cuando la demanda empezó a ser mayor, empezamos a vincularnos con cooperativas", comentó la fundadora de Hattori.

Así, apareció Verde Esperanza, que comenzó a proveer a Hattori con el plástico que tiene origen en las distintas industrias de la ciudad. Pero hubo un salto adicional, que explica porqué el emprendimiento de Manuela Sosa ha logrado un premio INTECMAR.

"Identificamos que los mayores productores de estos residuos eran las empresas, y ahí ideamos este programa que les permite recircular sus propios descartes, tanto plasticos como textiles", explicó Manuela. De este modo, se instaló una dinámica que depende, fundamentalmente, de la inquietud de las empresas de "hacer algo responsable con sus descartes".

El ejemplo más ilustrativo, contó Manuela, ocurrió con "Parque Papas", un campo dedicado a la producción de papas vinculado a Pepsico. "Hemos hecho mochilas a partir del plástico de silobolsa, y esas mochilas volvieron al campo, vuelven a los empleados del campo: la idea es recircular ese material y que vuelva a la misma empresa", indicó.

La tarea, está claro, no es para nada sencilla. Hattori cuenta con talleres de confección compuestos por 3 o 4 personas, dependiendo de la demanda, además de la propia fundadora, que oficia como jefa de confección. En paralelo, el emprendimiento también se ha propuesto cursos de formación para aprender el oficio de manera gratuita.

ArgenTag, utrabajo multidisciplinario y un producto que es orgullo nacional

Leandro Ciappina, por su parte, es cofundador y CEO de ArgenTag, una empresa de biotecnología que, en resumidas cuentas, se encarga de estudiar ADN. Asociado con profesionales de la Universidad de Rosario, entre biólogos moleculares, informáticos e ingenieros en sistemas, trabaja "a nivel de célula, el sistema operativo de la vida".

En ese sentido, Ciappina explicó que lo que se hace en ArgenTag es "desarrollar tecnología para poder entender qué es lo que está sucediendo a nivel de las células". "Es super desafiante", expresó, entusiasmado.

"Si agarramos el ADN de una célula y lo estiramos, eso es un largo de 2 metros; y si agarramos el ADN de todas nuestras células y lo estiramos, podemos dar la vuelta al mundo: hay mucha información en ese libro de instrucciones que es el ADN", ilustró Ciappina.

El producto, engendrado entre la Universidad de Rosario y con aportes del CONICET, es un kit para científicos, los clientes de ArgenTag. Todo apunta a recortar los tiempos de análisis y mejorar los diagnósticos tempranos.

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