Vecinos del Barrio Centenario reclaman por la falta de agua y denuncian abandono de la administración
En medio de un escenario de tensión creciente, vecinos del Consorcio B del Barrio Centenario, se reunieron este lunes en una asamblea extraordinaria para exigir respuestas ante la falta de agua que padecen desde hace más de una semana. El móvil de Radio Brisas estuvo presente en Tierra del Fuego 3085, donde se desarrolla el encuentro, en el que se expusieron graves problemas de gestión, deudas impagas y denuncias por abandono por parte de la administración saliente.
La situación se originó cuando la empresa EDEA cortó el suministro eléctrico que alimenta las bombas de agua del complejo, debido a una deuda acumulada que, según un cartel pegado en la administración, ascendería a 9 millones de pesos Esta interrupción dejó sin servicio a más de 580 familias.
Actualmente, solo entre 150 y 160 propietarios abonan sus expensas, sobre un total de 584 unidades habitacionales.
Las expensas, según detallaron, rondan entre los 10.000 y 14.000 pesos, dependiendo del tipo de unidad.
La escasa recaudación impidió saldar la deuda con EDEA, lo que derivó en la crisis actual. “Nos piden que paguemos a término, porque si no, nos retiran del medidor”, expresa un comunicado oficial de la administración, en el que se detalla un acuerdo de pago inicial de 1,1 millones de pesos y cuotas semanales posteriores.
Además, los vecinos denunciaron el vaciamiento de la administración. “Se llevaron todas las herramientas del barrio: cortadoras de pasto, caños, rejas. Todo. Tenemos las filmaciones”, aseguró Adriana, otra vecina presente en la asamblea.
La asamblea definió el traspaso de la administración a una nueva comisión vecinal. Julio Ordaz fue designado como administrador interino y, en diálogo con Radio Brisas, expresó:
“Nos autoconvocamos alrededor de 150 vecinos. Armamos una nueva comisión para tomar posesión de la administración y empezar a resolver los múltiples problemas: cloacas, iluminación, deudas, cortes de agua. Todo esto lo vamos a sacar adelante entre todos”.
Según explicó Ordaz, la baja recaudación imposibilita afrontar los costos del servicio eléctrico. “En la caja hay solo $100.000 y debemos 9 millones. Logramos un acuerdo inicial para pagar $1.100.000 y luego $650.000 por semana, pero si nos atrasamos, vuelven a cortar”, agregó.
Además, confirmó que los pagos de expensas se realizaban directamente a la cuenta personal de la administradora saliente, sin ningún tipo de control institucional. “Vamos a recopilar pruebas y presentarlas a la justicia. Esto ya excede lo vecinal”, advirtió Ordaz.
Un barrio en crisis, pero con esperanza
La situación edilicia es grave: falta de mantenimiento, pasillos oscuros, veredas rotas, escaleras deterioradas. “Esto es un rancherío, pero tenemos un conjunto de vecinos con ganas de cambiar todo esto”, expresó Ordaz, quien invitó a los medios a volver cuando empiecen a verse las mejoras.
Mientras tanto, el reclamo urgente es claro: restablecer el suministro eléctrico para que vuelva el agua. El corte afecta la vida cotidiana de cientos de familias, muchas de ellas con niños y adultos mayores.
Desde la nueva comisión anticiparon que iniciarán un proceso de auditoría interna y presentarán las denuncias correspondientes por el presunto vaciamiento de la administración y el manejo irregular de los fondos.