Ejercicio físico en la tercera edad: clave para una vida larga y de calidad
La expectativa de vida ha aumentado notablemente en las últimas décadas, y cada vez más estudios coinciden en que vivir hasta los 100 años podría convertirse en algo habitual en el futuro. Frente a este escenario, especialistas plantean una pregunta crucial: ¿cómo hacer que esos años adicionales se vivan con salud, autonomía y bienestar?
Para el Dr. Marzo Grigoletto, doctor en Ciencias del Deporte, la respuesta es clara: "El ejercicio es la gran medicina". Según sostiene, la actividad física regular es fundamental para que las personas mayores puedan conservar su funcionalidad y seguir llevando una vida independiente: desde jugar con sus nietos hasta realizar trámites o desplazarse por la ciudad.
Grigoletto recomienda especialmente el entrenamiento funcional, que incorpora ejercicios multiarticulares y multiplanares, es decir, aquellos que involucran varias zonas del cuerpo y replican los movimientos habituales de la vida diaria. "Los entrenamientos que se enfocan únicamente en una parte del cuerpo, como los brazos o las piernas, resultan incompletos", aseguró el especialista.
El objetivo es claro: diseñar rutinas multicomponentes que trabajen el sistema cardiovascular, la fuerza muscular, el equilibrio, la agilidad y también incluyan tareas cognitivas. De este modo, se combate uno de los grandes enemigos del envejecimiento: la sarcopenia, o pérdida de masa y función muscular, responsable de la debilidad, la fatiga y el aumento del riesgo de caídas en los adultos mayores.
La buena noticia, según Grigoletto, es que nunca es tarde para empezar. "Aunque la cantidad de años de entrenamiento influye en los resultados, los márgenes de mejora en la tercera edad son enormes. Un adulto mayor puede mejorar su estado físico hasta un 200% en pocas semanas con un buen plan de ejercicio", afirmó.
Así, el cuerpo y la mente en movimiento se convierten en herramientas esenciales para vivir más, pero sobre todo para vivir mejor.