La Feria Infantil y Juvenil en el Torreón del Monje reúne multitudes y pasiones por la lectura
El Torreón del Monje, uno de los espacios más emblemáticos de Mar del Plata, se convirtió en escenario de la 10ª Feria del Libro Infantil y Juvenil, que se extenderá hasta el 2 de agosto, con entrada libre y gratuita, en el horario de 11.00 a 19.00.
El evento, organizado por la Municipalidad de General Pueyrredon y la Universidad Nacional de Mar del Plata, ofrece una propuesta cultural y comercial que ya despertó una gran respuesta del público.
El entorno, con vista al mar, y la cuidada decoración de los stands, muchos de ellos ornamentados con hojas de libros, arte en papel, grutas de las manos y simpáticas capibaras en la entrada, le aportan una atmósfera única al evento.
Además de una amplia oferta de libros para niños, niñas y adolescentes, hay juegos de mesa, juguetes didácticos y una variedad de productos pensados para el público más joven. El movimiento es constante y las ventas acompañan: “hay mucha gente, mucha convocatoria y mucha bolsita que sale”, describió Nicolás Galante desde el móvil de Radio Brisas.
Uno de los libreros, Walter Pereyra, con más de cuatro décadas de experiencia en el rubro, compartió su mirada sobre esta edición:
“Viene muy bien, estamos muy contentos. Se acercan muchas familias, también turistas. Los libros infantiles no fallan, desde los de tela para bebés hasta sagas completas para adolescentes. Las promociones bancarias con Banco Provincia y Santander (10% de descuento y hasta 6 cuotas sin interés) ayudan mucho. También hay descuentos pagando en efectivo, lo que facilita que todos puedan llevarse algo.”
Pereyra también remarcó un cambio de actitud en los adultos:
“Les cayó la ficha a los padres y abuelos de lo importante que es la lectura. Pese a la competencia de la tecnología, el público del libro sigue vigente. Siempre se llevan algo. Las sagas juveniles, que se consolidaron a partir de fenómenos como Harry Potter, ayudan muchísimo, porque cuando un chico se entusiasma, sigue leyendo.”
La diversidad de stands, cada uno con su impronta visual, y las distintas promociones con bancos y billeteras virtuales, que varían según el puesto, permiten que todas las familias puedan disfrutar del evento sin que el bolsillo sea un impedimento.
“Hace 47 años que estoy en el mundo del libro y lo vi venir: los jóvenes quieren leer. Las promociones ayudan, pero lo esencial es sembrar desde chicos. Ahora estamos viendo los frutos. Esta feria tiene algo especial, quisimos que nuestro stand tuviera una vista linda porque la feria lo merece”, concluyó Pereyra.