Profesionales de la nutrición advierten retroceso en el derecho a una alimentación adecuada
Este 11 de agosto, Día de las y los Nutricionistas, la fecha se convirtió en un llamado urgente a reflexionar sobre el rol estratégico de la profesión en la defensa de la salud pública, en un contexto marcado por el aumento de la inseguridad alimentaria y el retroceso en políticas de control y promoción de una dieta saludable.
Profesionales del área advierten que el acceso a alimentos frescos y nutritivos, que debería ser un derecho garantizado por el Estado, se ha transformado en un privilegio para pocos. Las políticas de desregulación de mercados, el recorte de programas sociales y la eliminación de controles a la industria alimentaria expulsan a millones de familias hacia el consumo de productos ultraprocesados, más económicos pero de baja calidad nutricional.
La preocupación se agudiza por los recientes cambios en la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como Ley de Etiquetado, que flexibilizan requisitos de información frontal en favor de las grandes corporaciones, reduciendo la capacidad de los consumidores de tomar decisiones informadas.
En este escenario, remarcan la importancia de los Colegios Profesionales como organismos de orden público que regulan el ejercicio de la profesión, protegen a la sociedad de prácticas indebidas y garantizan atención sanitaria con idoneidad y ética.
Los nutricionistas insisten en que no son influencers ni vendedores de productos, sino agentes de salud pública formados para educar, asesorar y acompañar a la población. "Nuestro compromiso es con la ciencia, la ética y la comunidad", enfatizan.