Para el abogado laboralista Julián de Diego, es necesaria "una segunda oleada de la Ley Bases"
En el marco de la charla que dio hoy ante los socios de la Fundación Global en el Hotel Costa Galana de Mar del Plata, el destacado abogado laboralista Julián de Diego planteó la urgencia de implementar una segunda etapa de la Ley Bases, con el objetivo de generar una transformación real en el mercado laboral argentino.
“Estamos frente a un punto de inflexión. La primera ola de reformas fue insuficiente. Para lograr un verdadero impacto en el empleo registrado necesitamos un cambio de fondo”, afirmó.
Según explicó en contacto con el móvil de Radio Brisas, la actual reforma laboral, impulsada parcialmente por el Poder Ejecutivo, no ha alcanzado su objetivo principal: dinamizar el empleo formal y adecuar la normativa a las demandas actuales.
La iniciativa conocida como “Ley 10” aún no ha sido debatida en profundidad en el Congreso Nacional, donde persisten las tensiones políticas y las negociaciones con los gobernadores.
“Es clave que el Parlamento asuma su rol y avance con las reformas pendientes. Sin una nueva oleada legislativa, difícilmente se logren resultados sostenibles”, remarcó De Diego.
El desafío del empleo genuino
Uno de los datos más relevantes que compartió el especialista es que Argentina no logra superar los 6 millones de puestos de trabajo registrados desde hace más de una década.
Aunque el trabajo independiente ha crecido —pasando de 600.000 a más de 2 millones de personas—, esto no se traduce en mejoras estructurales.
“Lo que vemos es un aumento de trabajadores autónomos, especialmente en oficios. Eso refleja un cambio en la modalidad laboral, pero no reemplaza la estabilidad del empleo en relación de dependencia”, explicó.
Impacto en las economías regionales
Las regiones del interior también son parte de este debate. Según De Diego, las provincias necesitan una reforma laboral integral para impulsar sus economías locales y atraer inversión privada.
“El trabajo registrado en las provincias es fundamental para el desarrollo económico regional. Sin cambios legales concretos, muchas economías seguirán estancadas”, agregó.