¿Causa o consecuencia? La tensa relación entre la escuela y las pantallas
Un estudio reciente reveló que los niños de nueve a doce años con indicadores de dependencia a los dispositivos presentan un desempeño académico más bajo y menos "compromiso escolar". En Radio Brisas, una especialista subrayó la necesidad de analizar el fenómeno sin satanizar la tecnología, sino ensañando a gestionarla para preparar a los alumnos ante el mundo actual.
Rosario Gelpi, becaria doctoral del CONICET en el Instituto de Psicología, Básica, Aplicada y Tecnología (IPSIBAT), del CONICET y de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), precisó que la investigación se desarrolló en esta y otras ciudades de la provincia de Buenos Aires.
En el programa "Brisas Segunda Edición", afirmó que se estudió "la relación entre el uso de pantallas y el desempeño académico, así como otra variable que llamamos compromiso escolar, que tiene que ver con la motivación de los estudiantes en la escuela, cuánto se enganchan y cuánto prestan atención".
En consecuencia, "los resultados fueron que un grupo con mayor uso y tiempo de pantalla y tecnologías, un uso problemático, con indicadores que marcan una dependencia de los dispositivos, presentarían un menor desempeño académico y un menor compromiso escolar".
No obstante, la especialista señaló que "cuando uno hace un trabajo de investigación, debe realizar una revisión exhaustiva sobre la literatura del tema. Vemos que quizás los estudios no marcan una evidencia tan concluyente como sí circula en el discurso social. Se dice que las pantallas están generando un deterioro en el desempeño académico y las funciones cognitivas".
"Nosotros vemos que quizás hay una relación, pero no sabemos si es causal y es que los chicos que usan más pantallas tienen menos compromiso escolar y compromiso académico por eso, o si talvez la relación sea al revés: chicos que de por sí tenían un menor compromiso, tienden a pasar más tiempo con las pantallas", puntualizó.
Gelpi consideró que "está bueno calmar el miedo alrededor de esta situación, porque los estudios muestran que puede que haya una relación entre las pantallas y el rendimiento económico o cuestiones como la socialización o lo cognitivo. Pero de lo que estamos seguros es que esa no es la única causa", aseguró.
"He leído algunos artículos en relación con la nueva ley, y la fundamentaban con que en los últimos años había bajado mucho el desempeño académico, pero eso no necesariamente significa que sea a causa del uso de pantallas".
No obstante, admitió que "sí es cierto que los dispositivos están diseñados para llamar nuestra atención todo el tiempo, y que los chicos, sobre todo en la escuela primaria, donde no tienen aún desarrollada del todo las capacidades cognitivas para controlar su propia conducta y donde ponen la atención, probablemente sí se distraigan con los dispositivos".
"La realidad es que la escuela tiene que ser un lugar que prepare a los chicos para la vida real, en la que van a vivir después como adultos. Hoy por hoy, en todos los ámbitos de la vida y sobre todo en el laboral, la tecnología está y es necesario saber usarla", analizó.
En ese contexto, expresó que "si a largo plazo se sostiene esta cuestión de sacarlos directamente, pienso que no nos estamos preparando para lo que necesitarán hacer después: tenerlos, pero usarlos de una forma responsable y adecuada".
"Las distracciones están desde siempre. (Los celulares) están hechos para llamar nuestra atención y sobre todo la de los chicos, y es muy probable que se distraigan. Pero es una realidad con la que ellos conviven en la vida y tendrán que convivir cuando sean más grandes".
Para finalizar, sostuvo que "si bien a veces necesitamos dar una respuesta a los problemas que tenemos en la práctica, con docentes que ven que los chicos se distraen en el aula con los celulares, tenemos que buscar la manera de que ellos aprendan a usarlos de forma responsable, adecuada y que sepan cuánto utilizarlos y para qué".