viernes 01 de mayo de 2026
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Auto Estilo Brisas

La italiana subió al ring con una camioneta de “forza” y carga

Fiat fabrica en Córdoba la Titano, con la misma línea de montaje de la también novedosa Ram Dakota. La motorización es turbodiésel 2.2 con urea, cajas manual y automática, tracción simple e integral y equipamiento acotado. Compite especialmente por precio, en un segmento que tiene a los tres pesos pesados entre los nueve vehículos más vendidos mensualmente. De diseño y estética simples, completa el abanico que ya tiene a Strada y Toro, ambas brasileñas y recientemente rediseñadas.
viernes 01 de mayo de 2026

Para muchas familias, el mandato ideal marca que la cantidad de hijos debe ser tres. Muchos dirán que lo impar no va, y que nada mejor que la parejita. Y no faltará quien advierta que con el hijo único es suficiente. Especialmente en tiempos en que la cantidad de parejas que planifica convertirse en padres ha decrecido de manera preocupante. Y todo esto, conlleva el riesgo de bajar la tasa de natalidad a una peligrosa y estrepitosa caída demográfica y poblacional. Sin embargo, ya que nuestra columna es Auto Estilo Brisas, vamos a detenernos en un detalle que parece insignificante. La inmensa mayoría de los vehículos, sean del segmento que sean, tiene dos filas de asientos y capacidad para cinco pasajeros, incluyendo el conductor. O sea, un vehículo familiar, está pensado para una familia de cinco integrantes. Sí, está claro que puede ser para una pareja, un hijo y dos abuelos. Pero no sería el caso.

A la familia Fiat, el portfolio de camionetas le cierra con tres hijos. No contabilizamos a la Fiorino, porque califica como utilitario entre los comerciales. Y desde agosto próximo, vendrá desde Brasil su gemela revestida con piel de una Peugeot Partner Rapid, reemplazante de las discontinuadas Partner y Citroën Berlingo. Ya tenían la más chica, la Strada y la mediana Toro. Por arriba de esta compacta, han lanzado por primera vez en la historia una pick-up mediana bautizada Titano. Un nombre que seguramente deriva del metal de alta resistencia mecánica conocido como titanio, o bien del titán, que representa la fuerza y potencia en la mitología griega, y que nos remite a los “Titanes en el Ring” de la televisión.

Ni uno ni otro. O un poco de ambos. La Titano es un claro ejemplo de cuando todo queda en familia. Esta cordobesa es la melliza de la Ram Dakota, a cuya marca le faltaba una mediana para colocarse entre la compacta superior Rampage y las tradicionales full-size Ram 1500 y 2500. Pero hay más, porque la Titano es la reemplazante del frustrado proyecto para la Argentina de construir la Peugeot Landtrek, que por ejemplo, sí existe en Uruguay y Chile. Ese viraje de la automotriz multinacional, basado en el perfil de usuario y preferencias del público, llevó a que se decidiera que el proceso terminara de esta forma, con la marca italiana y su nueva chata. Y como decíamos que todo queda en familia, claramente esa familia es la corporación Stellantis.

Sale en serie desde el Complejo Industrial de Ferreyra en Córdoba - junto a la Ram Dakota a partir de la misma plataforma - y donde también se produce el exitoso Fiat Cronos. Entre las tres siluetas, planean para 2026 un crecimiento interanual de producción cercano al 15% y lograrían en total 74 mil unidades. Todo sucede en un momento especial, porque hace menos de un año dejaron de fabricarse en la otra planta de esa provincia, Santa Isabel, las Renault Alaskan y Nissan Frontier, que en este último caso vuelve a importarse desde México. Pero ahí hay otro problema para la japonesa, que hace unos días confirmó que dejará de ser subsidiaria en la Argentina para convertirse en importadora. El agravante es que está caído desde hace más de 40 días el acuerdo de arancel cero con el país azteca, para traer vehículos como zona extra Mercosur, que por ahora tributan 35%.

Quizás por todo esto, Fiat está decidida a impulsar un producto muy competitivo en precio, aunque con algunas carencias de equipamiento y confort frente a sus principales competidores. Convengamos que las camionetas medianas integran un segmento de los que más han crecido en nuestro país, junto al de los SUVs. No perdamos de vista que gran parte del impulso nace de aquel apodado Impuesto al Lujo, que nunca aplicó en las chatas por tratarse de una herramienta de trabajo, aunque muchos clientes le han dado otra finalidad. Y lógicamente, los que le dan el fin comercial, productivo e industrial, han posicionado a los tres jugadores más importantes todo el tiempo, mes a mes, en el Top Ten. Con el orgullo de la producción nacional, echamos manos a la obra en el Día Internacional del Trabajador. Los tres vehículos nacidos en la provincia de Buenos Aires - Toyota Hilux, Ford Ranger y Volkswagen Amarok -, dan pelea palmo a palmo, mientras la alemana se encamina a renovar por completo su producto a partir de 2027, siempre en General Pacheco. La otra actriz es la Chevrolet S 10, que se produce en Brasil, y que casualmente estaremos analizando en las próximas semanas.

Es entonces cuando aparece una de las nuevas chatas cordobesas, con motorización Multijet turbodiesel de 2.2 litros, combinada con un tanque de 23 litros de urea que rinde cerca de 10 mil kilómetros, y que reduce las emisiones contaminantes del óxido de nitrógeno. Esta propulsión más sustentable se conjuga con una caja manual de 6 marchas, o bien según la versión, una transmisión automática con convertidor de par de 8 velocidades, para alcanzar un rendimiento de 200 caballos de potencia y 450 NM de torque. Genera esta versión 4x4 un consumo racional de combustible, ya que a 110 kilómetros de velocidad en ruta, la rotación es a 2 mil revoluciones por minuto, a pesar de que el típico sonido gasolero se percibe de manera notable. Tiene dos modos de manejo, que son normal y deportivo, mientras que la tracción integral ofrece alta y baja.  Lo interesante de estos motores que se importan desde Italia, es que pasarán en breve a construirse en la tierra del cuarteto cordobés, para darle más cuerpo industrial con genética argentina. Es que Titano tiene influencia china, porque deriva del modelo Changan Hunter.

Viene en varias versiones, con tracción simple y todoterreno, aunque nos vamos a concentrar en el análisis de la Freedom Plus, que en este caso particular, tiene algunos accesorios Mopar. Esa marca que forma parte del mismo conglomerado, provee las barras, la lona marítima, la extensión de los guardabarros y algunos ploteos en la carrocería.

De frente se la ve imponente, con una enorme parrilla, el nombre de Fiat con letras grandes y el detalle de la bandera italiana. Lamentablemente toda su iluminación es halógena, incluyendo las de marcha diurna. Todo el conjunto de bajas y anti-niebla no son de una gran potencia, como marcando de algún modo, el rumbo del producto en su conjunto. Nada es ostentoso, sino más bien es austero, medido y con lo justo.

De perfil, se unifica también el color en los espejos y las manijas de las puertas, que proponen un acceso cómodo mediante los estribos y los agarres interiores. Sus llantas de aleación son de 17 pulgadas, que implican un tamaño ideal para el uso cotidiano, aunque en su andar resulta algo saltarín en superficies irregulares. De cola, como de frente, los paragolpes mantienen el color original, tampoco tiene iluminación led, lleva gancho de remolque, la capacidad de carga es la típica de 1020 kilos y el bloqueo del portón debe hacerse con la misma llave del arranque.

En el habitáculo hay comodidad y calidad sin grandes pretensiones, con abundancia de materiales rígidos. Las butacas son de regulación manual con tapizados de cuero. Casi sin cortesías ni amenities, trae climatización convencional y otras funciones se activan desde teclas con estilo de piano. El tablero recurre a los clásicos y típicos instrumentos de dos grandes relojes con agujas, y buena parte de la información se muestra desde un mini display central de apenas 4 pulgadas. La pantalla multimedia es también muy básica, de fabricación china, con las típicas sintonizaciones orientales de radios AM y FM que dividen cada Hertz a la mitad. En esas 10 pulgadas se ve la cámara de retroceso o la función de 180 grados, que transmite la imagen de los giros a la derecha cuando se producen a baja velocidad. No tiene techo solar, pero sí el viejo encendedor a 12 voltios. No hay cargador inalámbrico para celulares y en cambio recupera el portavasos extraíble en el frente, solamente para el conductor.

El equipamiento en seguridad cuenta con 6 airbags; frenos ABS con distribución electrónica; los controles de estabilidad, arranque y descenso en pendientes; frenado pre-colisión; sensores de estacionamiento traseros y monitoreo de presión de los neumáticos. Una mayor cantidad de asistencias a la conducción, únicamente trae la versión tope de gama, llamada Ranch.

Stellantis tiene en promoción la versión base de Fiat Titano en torno a los 40 millones de pesos, y luego van escalando los modelos hasta llegar a los 58 millones. La que hemos mostrado está en el orden de los 54 millones. En todos los casos, para fortalecer la competencia de manera más agresiva, cuentan con una garantía ampliada a 5 años o 150 mil kilómetros.

Seguramente, los argentinos todavía no estamos acostumbrados a que una pick-up mediana sea Fiat, a pesar del fuerte arraigo de esta popular marca en nuestro mercado. Con diseño sencillo, estética simple y el precio como valor agregado, Titano quiere dar pelea, y ya se subió al ring.

 

Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas