Escuelas: cómo la falta de presupuesto atenta contra una alimentación saludable
La falta de presupuesto de las escuelas públicas atenta contra la alimentación saludable de los estudiantes. Según un estudio de FIC Argentina, realizado en ocho provincias, entre las que se incluyó a Buenos Aires, los colegios se las ingenian para reemplazar ingredientes de vital importancia para la salud y el desarrollo infantil.
Victoria Tiscornia, magíster en Nutrición e investigadora de FIC, aseguró ante Radio Brisas que el trabajo buscaba "conocer la situación en los comedores, sobre todo en cuanto a las barreras para promover la alimentación saludable, teniendo en cuenta que existe la Ley de Promoción de la Educación Saludable, que promueve varias mediadas para que las escuelas ofrezcan esos alimentos a los niños".
"Todos los niños y niñas tienen derecho a tener una alimentación saludable que asegure su crecimiento adecuado", recordó en el programa "Brisas Segunda Edición".
Según su diagnóstico, "resulta muy costoso comparar frutas, verduras y proteínas como carne y huevos en las escuelas. Ante esa falta de presupuesto, reemplazan esos productos fundamentales por cereales, arroz y fideos, que son los más baratos y fáciles de cocinar. Los niños los aceptan, pero carecen de nutrientes".
"Entrevistamos a equipos técnicos de alimentación, así como directivos y cocineros, para conocer qué pasaba dentro de las escuelas. El primer obstáculo es la falta de presupuesto y falta de infraestructura y equipamiento. También falta que los kioscos escolares ofrezcan alimentos más saludables. Es un paquete de obstáculos que se suma a la falta de personal capacitado", añadió Tiscornia.
De acuerdo a su testimonio, "estos cuatro o cinco factores se repetían en la mayoría de las escuelas públicas. Hay sistemas de alimentación escolar muy diversos, pero esos fueron factores comunes. Hubo un cambio hace unos años para bajar la oferta de alimentos ultraprocesados en escuelas".
También especificó que "la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable fortaleció esa idea y le dio un marco legal, pero aún queda mucho camino por recorrer, porque está reglamentada hace dos años y la provincia de Buenos Aires no adhirió. Por eso, todo lo que referido al ámbito escolar, que depende del ministerio de Educación de cada provincia, no se reglamentó. Hasta el momento, la única provincia que lo hizo fue Neuquén".
"Además del alto costo, otra barrera es la baja aceptabilidad por parte de los niños, sobre todo de las verduras. Hicimos una campaña llamada "Alimentá Futuro", para darles recursos y herramientas a las escuelas para ayudar a sortear esos obstáculos. Después de tantas entrevistas con las cocineras, nos dieron mucha información de las estrategias que usaron para disfrazar la verdura y que los chicos la comieran".
En último término, Tiscornia destacó que "con tantos chicos que deben alimentar, es una sensación fea hacer una cacerola entera de comida y que no la reciban. Por eso queríamos que nos contaran todas esas estrategias".
“Alimentá Futuro” cuenta con la participación de UNICEF y la Federación Argentina de Graduados en nutricion (FAGRAN), y brinda herramientas y actividades prácticas para docentes, padres y personal de cocina, con el fin de mejorar la nutrición de los estudiantes.