La confianza en el peso argentino se encuentra en niveles críticos
El reciente informe del Índice de Confianza Social en la Moneda (ICSM-UNSAM) publicado, dado a conocer hoy, muestra un panorama sombrío para la moneda nacional en Argentina. Con una puntuación de 2,95 sobre 5, en un escenario de confianza aún en niveles críticos, el peso continúa siendo un vínculo fundamental en la vida cotidiana, pero no logra consolidarse como un símbolo de estabilidad futura.
Según el estudio de la Universidad de San Martín, esta baja confianza tiene profundas implicancias en la cohesión social. La merma en la percepción del valor del peso no solo erosiona la confianza en la economía, sino que también impacta en las relaciones interpersonales, la solidaridad y la confianza en las instituciones públicas.
El informe destaca que, en comparación, el dólar mantiene su hegemonía como reserva de valor a largo plazo, mientras que las criptomonedas permanecen en la periferia, principalmente vinculadas a la especulación. La confianza en el peso como medio de pago y unidad de cuenta se mantiene relativamente más fuerte que en su función de reserva de valor, pero aún así es insuficiente para generar una percepción positiva sobre su futuro.
El estudio indica que los niveles de confianza en la moneda siguen siendo frágiles, y que las mejoras coyunturales no alcanzan a transformar la percepción estructural. La estabilidad, entonces, continúa siendo un objetivo lejano, y la credibilidad en la moneda nacional, un desafío central para la legitimidad político-económica del país.