Poliomielitis: la importancia de mantener la vacunación para evitar su reaparición
Cada 24 de octubre se conmemora el Día Mundial contra la Poliomielitis, fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud. Gracias a las vacunas, el mundo ha logrado un enorme progreso: solo Afganistán y Pakistán continúan registrando casos del virus salvaje, mientras que en el resto de los países la enfermedad ha sido controlada.
En Argentina, no se notifican casos autóctonos desde hace más de cuatro décadas, un logro sostenido gracias al Calendario Nacional de Vacunación, que incluye la vacuna Salk (inactivada), obligatoria y gratuita. El esquema contempla cuatro dosis: a los 2, 4 y 6 meses, y un refuerzo al ingreso escolar.
La poliomielitis afecta principalmente a los niños y puede provocar parálisis permanente o incluso la muerte. Se transmite por contacto con agua o alimentos contaminados, o de persona a persona.
Los especialistas coinciden en que continuar las campañas, notificar casos sospechosos y garantizar el acceso equitativo a las dosis son pilares para proteger a las nuevas generaciones.
Aunque el mundo ha logrado grandes avances hacia la erradicación, las amenazas persisten, y mantener altas coberturas de vacunación y vigilancia epidemiológica sigue siendo esencial para evitar el retorno del virus y proteger a las futuras generaciones.