ATE advierte que la reforma laboral propuesta por el Gobierno destruirá empleo
El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, aseguró que la reforma laboral propuesta por el Gobierno “va a acelerar la destrucción del empleo” y calificó la iniciativa como “una regresión sin precedentes para la Argentina”.
“Detrás del concepto de modernización se esconde más explotación y precarización. Intentan debilitar la protección de los trabajadores, atacar y fragmentar a los sindicatos”, expresó Aguiar, quien advirtió que los gremios “están dispuestos a defender los convenios colectivos hasta las últimas consecuencias”.
Según pudo saber ATE, el borrador del proyecto oficial incluiría medidas como:
- Extensión de la jornada laboral a 12 horas.
- Pago de indemnizaciones en cuotas.
- Acuerdos por empresa en lugar de por actividad.
- Aumentos salariales por productividad.
El texto sería presentado en el Congreso después del 10 de diciembre, cuando asuman los nuevos legisladores, según anticipó el vocero presidencial Manuel Adorni.
“Los salarios dinámicos son una trampa”
Aguiar también rechazó la idea de implementar aumentos por mérito o productividad, calificándola de “trampa que amplía la desigualdad y la brecha de género”.
“Lo que buscan es premiar la docilidad, no el esfuerzo de los trabajadores”, afirmó.
“Modernizar no es precarizar”
El dirigente estatal aclaró que el gremio no se opone a discutir una reforma laboral, pero cuestionó quiénes la redactan y con qué fines.
“Modernizar en serio sería reducir la jornada laboral, garantizar igualdad de oportunidades e incorporar la digitalización sin pérdida de derechos. Esta reforma, en cambio, está hecha a medida de las grandes patronales para aumentar sus márgenes de rentabilidad”, señaló.
Aguiar concluyó: “La mayoría de los trabajadores son pobres y los empresarios todos ricos. En la Argentina alguna vez nos tenemos que animar a discutir la riqueza para poder terminar con la pobreza”.
Contexto laboral: más desempleo desde diciembre
Desde la asunción de Javier Milei, la tasa de desocupación subió de 5,7% a 7,6%, lo que representa más de 2,3 millones de personas sin trabajo.
Para ATE, estos datos refuerzan la preocupación de que las reformas propuestas profundicen la crisis del mercado laboral y deterioren las condiciones de los trabajadores formales y del sector público.