Diego Peretti presentó “La muerte de un comediante” en el Festival de Cine de Mar del Plata

En diálogo con el móvil de Radio Brisas, Peretti expresó su satisfacción por el resultado del proyecto.

La película “La muerte de un comediante”, dirigida y protagonizada por Diego Peretti, fue proyectada en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, marcando un nuevo capítulo en la carrera del reconocido actor, quien además debutó como realizador.

En diálogo con el móvil de Radio Brisas, Peretti expresó su satisfacción por el resultado del proyecto y destacó el espíritu libre con el que fue concebido:

“Vieron que la película es bastante original, bastante personal, y es un cine hecho con absoluta libertad. No hay un productor de una plataforma al lado diciéndote cuánto tiene que durar una escena o qué actores deben estar. Es un cine vocacional, artesanal, pretendidamente artístico y poético”, señaló.

El actor también subrayó la calidad artística de la producción: “Tiene una música extraordinaria, una fotografía muy hermosa, y hay veces que los parámetros algorítmicos del cine comercial no te permiten estirar los brazos con la libertad que el cine debería tener”, afirmó.

Consultado sobre su futuro detrás de cámara, Peretti sostuvo que no tiene “vocación de seguir dirigiendo un guion que viene”, aunque no descarta volver a hacerlo “si se da la posibilidad de expandirse poéticamente en el cine”.

La historia de “La muerte de un comediante” sigue a Juan Debré, un actor que recibe una noticia devastadora: una enfermedad terminará con su vida en pocos meses. Antes de que eso ocurra, decide cumplir un sueño de su infancia que lo llevará a cruzar el océano.

El proyecto comenzó en 2022 bajo el sello de Orsai Audiovisuales, comunidad impulsada por Hernán Casciari y Chiri Basilis, que abrió la financiación colectiva de la película bajo el nombre de “Peretti Project”.

La idea original pertenece al propio Peretti, quien en 2018 se acercó a la comunidad Orsai. El guion, reescrito por él mismo junto a Javier Beltramino, finalmente se convirtió en una coproducción grabada en Buenos Aires y Bruselas.

Durante el proceso, los socios productores pudieron seguir en vivo distintas etapas del rodaje, participar como extras y presenciar lecturas de guion, ensayos y backstage.

“Estoy muy contento con la historia, con el producto, con todo en general. Son experiencias que uno lleva guardadas por el resto de la vida. Muy agradecido con todos”, cerró Peretti emocionado.

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