Auto Estilo Brisas
Un Óvalo más rasgado que ya gana territorio
Parecen simplemente una moda. Lejos de eso, no obstante, marcan tendencia. Los consagra el cliente, que si habláramos de otro rubro, sería el público. Los impone la demanda, la necesidad, el contexto. Hablamos de los SUV y los importados de China. En la Ford Territory, la anterior y la “nueva” o este restyling, se conjugan ambos aspectos en un solo producto.
No son muchos los cambios entre la primera edición y esta reversión de medio término, que llegó hace pocos meses y rápidamente se trepó en el Top Ten de los patentamientos. La Territory se colocó sexta durante octubre en el ranking de ACARA – la Asociación de Concesionarios – y séptima en noviembre, con una participación superior al 3% del mercado convirtiéndose en el SUV más vendido, por encima de los del segmento B. Y solamente si contabilizamos los vehículos con motores térmicos, ya que hace muy pocos días sumó a la oferta su modelo híbrido, que recién está llegando a los puntos de venta. Pero a esta altura, podríamos arriesgar que se convertirá en otro suceso.
Este panorama se complementa con la incidencia de que convertirse en el primer vehículo de origen chino que se incorpora al selecto y deseado grupo de los preferidos, al que todos quieren pertenecer. Sí, la Territory es de Ford pero producida en China, en alianza con el gigante local JMC. Ya hemos tenido - en algunos casos hemos probado y mostrado, vehículos – automóviles de marcas de origen europeo o americano que se producen en Corea del Sur, India, Tailandia y Turquía. Sin embargo, hasta acá, los producidos en China eran de firmas chinas. Ya no lo son necesariamente. También se rompió hace algunos años con ese paradigma cuando Territory llegó de la mano del Óvalo. En los últimos tiempos, favorecido por la liberación de importados con reglas de juego más claras y abiertas, a pesar de que vayan en perjuicio y detrimento de la producción nacional, con precios que los saca de la cancha por los altos costos y cargas tributarias locales.
Entonces, ¿qué cambiaría para que ahora se produzca este esperado aluvión de ventas? La respuesta es simple y está vinculada con el cupo de 50 mil unidades para este año autorizado por el Gobierno Nacional, sin el arancel del 35% a los importados híbridos y eléctricos. Desde Ford Argentina, Osvaldo Santi aclaró que “esta será la primera vez que tenemos un electrificado de volumen, con 2800 unidades para un trimestre, porque en la década pasada ya habíamos traído en versión híbrido al Mondeo, en 2020 Kuga – ambos ya discontinuados – en 2022 la F 150 y en 2023 la Ford Maverick”. Para el gerente general de Comunicaciones de la automotriz con sede en General Pacheco, “esta Territory híbrida llega con un precio muy atractivo, casi igual al de la versión SEL 4x2 naftera, pero con más equipamiento y será el primer vehículo híbrido de mucha gente”. Hace pocas horas, la corporación estadounidense solicitó un cupo de 10 mil unidades, casi cuatro veces más, únicamente de Territory híbrida para el año próximo. Adelantó el ejecutivo que “en 2027 estará lista la Ranger híbrida enchufable, que será la mejor pick-up fabricada en la Argentina en términos de performance y eficiencia”. Previamente, en el próximo primer semestre se vendrá la Ranger térmica de cabina simple, enfocada al segmento de trabajo. Ayer, Ford también confirmó el lanzamiento de la Ranger XLT con motor V 6, de Industria Argentina. Así, complementará un abanico que convierte a esta camioneta, en la que más amplio portafolio de modelos ofrece en su segmento.
Hemos probado la Titanium con motorización turbonaftera 1.8 de 185 caballos de potencia y a ella nos vamos a dedicar en este resumido análisis. Asociada a una caja automática de 7 marchas y doble embrague, logra un torque de 320 NM que permite desplazar una carrocería pesada sin esfuerzo, montada sobre neumáticos de 19 pulgadas con llantas que traen nuevo diseño, un consumo racional en ruta y más alto en el tránsito urbano. Dispone de cuatro modos de manejo, con uno picante deportivo y uno más extremo de montaña aunque es de tracción simple pero con suspensión trasera e independiente. También cuenta con el modo Normal y uno Ecológico que le permite reducir el gasto de nafta aunque se pone algo perezoso al exigirle el esfuerzo, por ejemplo, en un sobrepaso de doble mano. Allí se estabiliza en 2200 revoluciones por minuto a 120 kilómetros por hora de velocidad crucero.
No es cuento chino. El motor es el mismo que traía anteriormente, con similares prestaciones. De atrás, Territory no ha cambiado nada. Tampoco hay grandes modificaciones en su habitáculo. Entonces, su lifting es facial, con una máscara frontal renovada y el logo ovalado que parece iluminado, aunque no lo está. La parrilla es más alargada y angosta, con apliques plateados más rectos, cuando antes parecían más escamados y oblícuos. Cambios no tan sutiles se dan en el sistema full-led al desaparecer la segunda línea de faros y concentrarse todo en luces más orientales, quizás para revalidar como si fueran los ojos, su país de origen. Todo sigue enmarcado en un armazón de lentes superior y lateral para la marcha diurna.
La doble cabina tiene mucho espacio y comodidad, tanto para sus ocupantes como para colocar objetos, coronada con un impresionante doble techo solar. Los tapizados de cuero son microperforados para ventilar y calefaccionar, con detalles grises y anaranjados en butacas delanteras con regulación eléctrica. De frente, una sola pantalla plana se divide en dos display de 12 pulgadas para el tablero y el comando táctil, que solamente da doble opción para el comando del climatizador automático bi-zona en un teclado inferior. Entre las funciones más destacadas de tecnología está el ahora llamado Sistema App Ford, que permite encender el vehículo de forma remota, operar la climatización a distancia, detectar el lugar en el que quedó estacionado y reservar turno para el servicio técnico.
Territory parece no tener límites en la abundancia en materia de seguridad y asistencias a la conducción, que incluyen desde 6 airbags hasta control de tracción, asistente de arranque en pendiente, monitoreo de presión de neumáticos, sensores de ángulo ciego con alerta sonora al igual que en los delanteros y traseros. En la versión Titanium, el sistema de cámaras es superlativo, porque son en 360 grados con un simulador del rodado que se activa en maniobras a baja velocidad con la luz de giro, para maniobras de proximidad a obstáculos y cambios de carril o de calle. Todo el equipamiento se complementa con frenado autónomo de emergencia, mantenimiento y centrado del carril y control crucero adaptativo con función Stop & Go. Además de lo exigido por normativa, como los frenos ABS y el control de estabilidad, trae los anclajes Isofix para sillas infantiles y luces altas automáticas.
Para el celular hay cargador inalámbrico y para el sistema multimedia con doble compatibilidad Android y Apple Car Play mediante wi-fi, para llevar el sonido a una buena distribución de 8 parlantes envolventes. Para la carga dispone de un baúl espacioso que en el buche, debajo del piso, guarda un auxilio temporal.
Es un vehículo de grandes dimensiones en el que al conducirlo por nuestras calles y avenidas, hay que prestarle mucha atención a los cruces y bocacalles a quienes vienen por la derecha. Esa prioridad de paso puede quedar obstaculizada al primer golpe de vista, ya que es exagerado tanto el tamaño del pilar “A” (a la altura del parabrisas) y el espejo retrovisor de la puerta. Una de sus fortalezas está en el precio, - más allá de lo alto de todos los productos -, ya que Territory está más accesible, puesto en un comparativo de metro cuadrado de tierra, a 58 millones de pesos en el tope de gama.
En el cierre de un año que deja un alto grado de preocupación por la caída en las exportaciones, aprovechó Osvaldo Santi para destacar que se necesita un marco regulatorio en materia impositiva y laboral que sea competitivo y sustentable en el tiempo. Para entenderlo con ejemplos, dijo que “no tiene sentido una inversión en nuestro país, de más de 800 millones de dólares como la de Ford en una planta ultra-moderna, con procesos productivos de clase mundial, sin escala para exportar”. En un comparativo, explicó el ejecutivo de la multinacional, que “en la Argentina la venta al exterior de cada auto lleva una carga impositiva que va del 12 al 13%, en Brasil es 7, en México 0% y en China es menor que cero, porque existen incentivos y subsidios para exportar”.
Cada país es un mundo. Y a partir de lo que contamos de Territory, cada territorio parece serlo, en casos como el nuestro, auto-imponiéndonos límites, trabas, tributos y castigos. Para no concentrarnos únicamente en los daños a la industria que podría traer la importación indiscriminada, tal vez la llave sea estimular e impulsar la exportación. Salir de nuestro territorio, más allá de las fronteras, ayudará a sostener nuestra producción e incrementarla con mayores inversiones. Lo hacen afuera. Es suficiente con imitarlos.
Por Daniel Revol / @DanielRevolArg
IG: AutoEstiloBrisas