2026-01-21

El drama de la familia mendocina asaltada en ruta 226: "Era como una película, era como Rápido y Furioso"

Los delincuentes escaparon con camioneta, abandonaron a dos niños de 7 y 9 años en la banquina y vapulearon a la mujer y dos niñas de 6 y 2 que estaban en la casilla rodante con su madre. "Callate porque te quemo", amenazaron al padre.

Dramáticos momentos los vividos y relatados a Radio Brisas por una familia mendocina que sufrió el robo de su camioneta y casilla rodante con cuatro de sus integrantes adentro y dos niños que quedaron a la vera de la ruta 226, en el acceso a Mar del Plata, donde habían hecho una parada para higienizarse. 

"Esto es como una película, como si fuera Rápido y Furioso", explica Jesús, el papá de los cuatro chicos, oriundos todos de Mendoza. Todos están bien, recuperaron poco después los vehículos y solo perdieron dinero y pertenencias que se llevaron los ladrones. 

En diálogo con el móvil de Radio Brisas, la víctima contó que se habían detenido en el acceso a Mar del Plata por ruta 226 para cargar combustible primero y luego, poco más adelante y sobre la banquina, para higienizarse. 

Los dos chicos más grandes, de 9 y 7 años, se bañaron y Jesús los mandó a la camioneta. A los pocos segundos los escucha gritar. "Escucho que decían la camioneta, la camioneta, y pensé que se movía porque le habían sacado el freno de mano", detalló.

Lo que ocurrió es que tres ladrones habían subido y arrancado, ya que había dejado la llave puesta. Aceleraron y Jesús se alcanzó a trepar a la caja del vehículo. Desde ahí, a los gritos, les pidió que paren. Luego que le devuelvan por lo menos un teléfono celular. Y, por sobre todo, que le dejen bajar a su familia que estaba dentro de la casilla rodante, incluidas dos niñas de 6 y 2 años. 

"Callate porque te quemo", le respondieron cuando les exigía que además le dieran el teléfono celular para tener algún contacto para pedir ayuda cuando se llevaran sus vehículos. A los gritos de "me roban, me roban" pudo avisar a un colectivero que circulaba cerca. Intentó ayudar pero los delincuentes lo eludieron. "Lo rozaron, se suben sobre la vereda, chocan a otro auto estacionado, salta sobre un puente y como si fuera Rápido y Furioso casi se dan vuelta con la casilla y siguen", dijo.

Finalmente, sin detenerse, le dieron un teléfono celular y lo apuntaron con el arma para que se baje. "Les decía que me iban a matar a la familia", contó y por fin frenaron.  Entonces consiguió que su mujer pudiera bajar. "Estaba desnuda, en shock", detalló. Él aprovechó y recuperó a las dos niñas para sacarlos de la casilla. 

Jesús volvió a colgarse de la camioneta cuando volvieron a arrancar. "Me arrastraron como animales y me decían que me baje porque me daban un tiro", explicó de semejante drama. 

Los delincuentes escaparon con la camioneta y la casilla. La calma recién llegó cuando se reencontraron con los dos niños más grandes, que caminaron desde la banquina de la ruta hasta una construcción cercana, donde fueron asistidos por una familia del lugar. 

Ahora el matrimonio y los chicos están en la ciudad, a la espera de reparar el tambor de encendido del vehículo, dañado por los delincuentes. Mientras tanto han recibido apoyo de Desarrollo Social con ropa y otros materiales para subsistir hasta tanto puedan regresar a Mendoza.

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