2026-01-26

En la Procesión de San Salvador, el Obispo Ernesto Giobando puso el énfasis en el trabajo y la producción

La Procesión de San Salvador en Mar del Plata reunió a fieles y autoridades, con un mensaje del Obispo que puso el foco en el trabajo y la producción.

La Procesión de San Salvador volvió a convertirse en una de las expresiones de fe más representativas del puerto de Mar del Plata. Con la participación de cientos de fieles, autoridades municipales y referentes de la comunidad pesquera, la celebración cerró la 98° edición de los festejos dedicados al santo patrono de los pescadores.

El acto central fue presidido por el Obispo de la Diócesis de Mar del Plata, Monseñor Ernesto Giobando, acompañado por el párroco Miguel Cacciutto y el presidente de la Sociedad de Patrones Pescadores, Vicente Galeano. También estuvo presente el intendente Agustín Neme, junto a funcionarios locales y representantes de distintas instituciones.

Durante el recorrido por la calle Magallanes, la imagen del santo realizó una parada en la Prefectura Naval Argentina, donde el Obispo fue recibido por el Prefecto Mayor José Cristian Abel Viganó. Allí se realizó una bendición especial para el personal que cumple tareas de custodia en el mar.

Luego, en el Monumento al Pescador, se depositó una ofrenda floral en memoria de quienes perdieron la vida en su labor marítima, en uno de los momentos más emotivos de la jornada.

Procesión náutica y recuerdo del ARA San Juan

La celebración continuó en la Banquina, donde la imagen de San Salvador fue embarcada para la tradicional procesión náutica. A bordo del buque pesquero Lekhan 1, se realizó un nuevo homenaje a los pescadores fallecidos.

El recorrido incluyó el ingreso a la Base Naval Mar del Plata, donde se vivió otro instante cargado de simbolismo: con personal de la Fuerza de Submarinos rindiendo honores y el Toque de Silencio ejecutado por un trompa, se arrojó una corona de laureles en memoria de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan.

El mensaje del Obispo: trabajo, producción y familias

Ya en tierra firme, Monseñor Giobando bendijo los frutos y las artes de pesca, antes de compartir un mensaje dirigido especialmente a la comunidad portuaria.

“Sabemos que éste no es solo un lugar turístico sino principalmente un lugar de trabajo, donde nuestros pescadores salen cada mañana a buscar su sustento”, expresó.

El Obispo hizo hincapié en los desafíos laborales y productivos que atraviesa el país y pidió rezar por una Argentina con más empleo y mejores condiciones para quienes trabajan en el sector.

“Escuchemos el motor de nuestras fábricas que no paran. Tenemos que rogar para que en Argentina haya trabajo y que la producción dé un buen rédito para quienes ponen el hombro y laburan cada día”, afirmó.

También agradeció especialmente a la Prefectura Naval, que habilita este día excepcional para que familiares puedan embarcar y participar del homenaje a los difuntos. Y dedicó unas palabras a las familias de los pescadores, destacando que “no solo sale a pescar el que tira los canastos, sino también quienes se quedan esperando en casa”.

Una fiesta con historia en el puerto

La celebración formó parte de la 44° Fiesta Nacional de los Pescadores, una tradición profundamente arraigada en la identidad marplatense. Este año, los festejos no contaron con la clásica cantina típica, pero mantuvieron sus actividades religiosas y conmemorativas.

La actual Reina Nacional de los Pescadores, Julieta Romero, junto a sus princesas Dahiana Hansen y Camila Mústico, continuará representando a la fiesta hasta 2027.

Por la mañana, además, se celebró una Misa Cantada en la parroquia Sagrada Familia y San Luis Orione, con la participación de la Schola Cantorum. Allí se distinguió a los hermanos Jorge y Lito Della Chiesa, integrantes históricos de la Comisión de Festejos, por su compromiso con la organización de la festividad.

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