Gustavo Blanco y la posibilidad de acceder a equipamiento médico usado importado: "Todavía hay que tener cuidado"
La decisión del Gobierno nacional de habilitar la importación de equipamiento médico usado generó repercusiones inmediatas en el ámbito sanitario. Mientras algunos sectores ven una oportunidad para modernizar instalaciones a menor costo, otros advierten sobre la necesidad de controles estrictos y regulaciones claras.
El ex secretario de Salud del Municipio, Gustavo Blanco, aportó en Radio Brisas su mirada desde la experiencia clínica diaria y planteó un enfoque que combina cautela y pragmatismo.
Blanco recordó que todo instrumental médico tiene una vida útil. Con el uso continuo, muchos dispositivos requieren recambio, mantenimiento o actualización tecnológica. El problema es que los equipos nuevos suelen tener costos muy elevados, lo que dificulta su acceso, especialmente en instituciones con presupuestos ajustados.
En ese contexto, la posibilidad de adquirir equipamiento médico usado no resulta, en sí misma, una rareza. “Es algo que se hace constantemente”, explicó, comparándolo con el mercado de autos usados: no es nuevo, pero requiere criterios de evaluación claros.
La clave: regulación y controles
El punto central del debate pasa por la calidad, certificación y validación técnica. En medicina, un error en el funcionamiento de un equipo puede tener consecuencias directas en la salud de los pacientes.
Por eso, el especialista remarcó que estos dispositivos deben contar con certificaciones técnicas reconocidas.
Además, subrayó la importancia de que existan organismos de control nacionales, así como una intervención adecuada de Aduana y entes reguladores, que garanticen que los equipos que ingresan al país cumplen estándares mínimos de seguridad.
Una alternativa frente a las trabas y los costos
Blanco también relató su experiencia personal al intentar adquirir equipamiento nuevo el año pasado: trabas para importar, demoras y costos elevados lo llevaron finalmente a optar por un equipo de producción nacional.
Este escenario refleja un problema estructural: muchas instituciones enfrentan dificultades para renovar tecnología, no por falta de necesidad, sino por barreras económicas y administrativas.
En ese sentido, la importación de equipamiento médico usado puede transformarse en una válvula de alivio, especialmente para clínicas y hospitales que necesitan actualizar áreas críticas como diagnóstico por imágenes, laboratorio o quirófano.
Impacto macro: ¿beneficio para el sistema de salud?
Desde una mirada más amplia, Blanco consideró que la medida puede resultar favorable a nivel macro, ya que permitiría a más centros de salud acceder a tecnología que de otro modo es más oneroso.
"En la macro, es favorecedor", evaluó